JusticiaPiden a SCJN que defienda a mujer injustamente presa en Q.Roo

admin30/03/2016

29muj Sentenciada a 25 años cuando actuó en defensa propia/Mujeres viven discriminación como víctimas y como imputadas Por Graciela Machuca, corresponsal SemMéxico CANCUN, Q.R. 29 de marzo del 2016.- Organizaciones sociales pidieron la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo para aplicar el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género, en caso de una mujer sentenciada a 25 años de prisión, pese a actuar en defensa propia. Acusada de asesinar a su pareja, el juez del sistema penal oral dictó una sentenciada a 25 años de prisión, pese a que se habrían violado su derecho al debido proceso y tras demostrar que fue torturada por policías ministeriales en febrero pasado, así como demostrar que actuó en su defensa. En una carta pública defensoras de derechos humanos y periodistas de la zona peninsular del país, señalaron que el caso de “Reyna”, indígena y pobre, refleja el contexto de desigualdad institucionalizada de género que constituye la base de la discriminación que viven las mujeres en el acceso a la justicia como víctimas de delitos, pero también como imputadas en procesos en los que se les señala como responsables, en los que prevalecen las visiones sesgadas por los prejuicios y los estereotipos de género. Integrantes del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche, la Red de Feministas Peninsulares (Campeche, Yucatán y Quintana Roo), el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua (Cedehm), Mayas sin Fronteras y la Asociación Sinaloense de Universitarias, son los organismos firmantes y quienes sostienen que no solo se trata de los delitos que se cometen contra las mujeres sino de la rigurosidad de las sentencias con las que se las castiga. Apuntan que la sentencia contra “Reyna” es un claro reflejo de los prejuicios del “deber ser” para las mujeres que transgreden las normas de obediencia y de sumisión frente a sus agresores. Además de que las declaraciones de los policías ministeriales que constan en el expediente donde se refieren a Reyna como una mujer de “apariencia beliceña” ya constituyen una mirada discriminatoria y trato desigual derivado del prejuicio, señala la carta. Explican que de acuerdo con un estudio realizado por Elena Azaola, (El delito de ser mujer/CIESAS 1996), el personal de justicia incrementa hasta en 30 por ciento las sentencias cuando se trata de juzgar a mujeres procesadas por privar de la vida a sus parejas, como sucedió con el caso de Reina. Los hechos Reyna, de 45 años de edad, asesinó a su esposo en defensa propia cuando la agredía, como narra en una entrevista. Los hechos ocurrieron el 5 de julio de 2015, en el interior de la vivienda ubicada en la colonia Adolfo López Mateos, en Chetumal, Quintana Roo. Reyna, entrevistada en el penal de Quintana Roo para SemMéxico refiere que nació en Belmopán, capital de Belice, pero desde que tenía cinco años vive en Chetumal. Madre de dos hijos, uno de ellos ciego a raíz de una golpiza que le propinaron en la calle, ocasionándole traumatismo craneoencefálico ocular, hace unos seis años. Explica que la relación con su pareja, que no es el padre de sus hijos, fue siempre violenta, casi siempre estaba drogado o borracho, esa noche llegó enojado y le empezó a pegar y ahorcar, forcejearon por un rato, él le metió los dedos en los ojos, que recién se había operado Reyna. Desesperada logró alcanzar un cuchillo que estaba cerca de la mesita de cama y se lo enterró en el pecho. Pidió ayuda, porque todavía estaba vivo cuando llamó al servicio médico y a la policía. Llegó el hermano quien la empezó a insultar y amenazar, media hora después llegó la policía y tiempo después una ambulancia. Ahí mismo, Reyna le dijo a los policía que ella lo había hecho, pero que había actuado en defensa propia, porque la estaba golpeando y la quería violar, ya le había desgarrado parte de la ropa. Un policía al que le llaman Pamplona la sacó de la vivienda y con palabras “fuertes” le dijo: “si no me dices la verdad ahorita te voy a matar”, recuerda ella. A la una de la madrugada fue llevada con las manos y pies esposados a la comandancia de la Policía Ministerial, de nuevo el Pamplona le advirtió que “ahora sí vas a aprender a amar a Dios en tierra ajena”. Ella insiste que lo hizo en defensa propia. Más tarde el mismo policía la empezó a golpear en la cara, ella solo se acordaba del transplante de córnea en uno de sus ojos, pues sabía que tantos golpes le harían perder la vista. Nuevamente la trasladaron a una casa, donde una policía le vendó los ojos, pese a que ella les suplicaba que no le apretaran nadie le hizo caso, en respuesta solo recibió insultos y amenazas. Le metieron una bolsa “bien gruesa” en la cabeza que le impedía respirar, una y otra vez, mientras la golpeaban, se desmayó. La reanimaron y la empezaron a patear durante varias horas. “Nunca me imaginé que me castigarían tanto por haberme defendido”…”la verdad tenía como huir pero no hui porque sé que tengo un hijo ciego”. Hasta las nueve de la mañana la sacaron para llevarla de nuevo a su casa para que les dijera dónde estaba el cuchillo y ella les explicó dónde lo encontrarían. “Si no nos dices la verdad te voy a seguir dando”, apuntó otro policía. Durante todas esas horas Reyna no comió ni bebió agua, más tarde la llevaron a dar vueltas por Chetumal y a las 12 del día la trasladaron a otro carro, argumentando que la acaban de detener. Por estos hechos de tortura la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo) emitió una recomendación dirigida a al Procurador de Justicia, Carlos Álvarez Escalera, luego de que agentes policiacos torturaran a una mujer de 60 años de edad y porque su detención se realizó de manera arbitraria.

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