“Esta no es la ley que merecían las víctimas del delito más deleznable”, señala la senadora Sansores San Román y asegura que “las desapariciones forzadas en México son crímenes de impunidad y olvido, con niveles similares Irak y Afaganistán, donde hay guerras civiles.
Por Daniel Sánchez
CIUDAD DE MEXICO, 28 de abril del 2017.- La senadora Layda Sansores San Román señaló que las desapariciones forzadas en México son crímenes de impunidad y olvido, con niveles similares, según la ONU, a países que han experimentado guerras civiles, como Irak y Afganistán. “Por ello se requería una Ley de fondo, y les quedamos a deber”.
“Esta no es la ley que merecían las víctimas del delito más deleznable que puede haber, la desaparición forzada, perdónenme, pero esta no es la ley que necesitaba México por el ayer vivido, el presente doloroso, ardiente en nuestros días, por el futuro de amenazas, más aún si insisten en militarizar el país y menos, cuando lleguen las transnacionales a arrebatarle sus tierras a los campesinos”, expresó.
“El gobierno no está para regateos, cuando está sentado en el banquillo de los acusados, más parece un documento para cumplir con las presiones internacionales y lavarse la cara”, puntualizó.
Al exponer el posicionamiento en contra de la fracción de Morena, la legisladora campechana recordó que “si de las nueve mil denuncias por tortura, han sido castigados sólo cinco funcionarios de mediano nivel, de las casi 27 mil denuncias de desaparición forzada de la historia en nuestro país, desde la década de los 60’s, de la Guerra Sucia en Guerrero ¿Saben cuántos funcionarios han sido castigados? Ninguno, absolutamente ninguno”.
“México ha creado un nicho de impunidad para generales, para altos mandos policiacos, para funcionarios, para gobernadores y amigos corruptos de Peña, para el propio Peña”, indicó.
Sansores San Román aseguró que “el caso de Ayotzinapa es el más emblemático de todos, y no ha sido resuelto, no por incapacidad, para qué tanto sistema de seguridad y tanta militarización hay en Guerrero. No, es por complicidad, porque Peña sabe, que militares de agentes del Estado tienen las manos manchadas de sangre”.
“Ayotzinapa sigue siendo un dardo en el corazón del pueblo mexicano. Peña le apostó a la desmemoria, lo que el gobierno no calculó fueron las medidas del amor de los padres de los 43 y el coraje de seguir luchando hasta encontrarlos, a pesar de las represiones que ahora sufren. Su estoicismo y la solidaridad de la ciudadanía no permitirán que los alcance el olvido”, advirtió.
Al iniciar su intervención, la senadora lamentó que hubiera butacas vacías en el Senado de la República y dijo que expresan el enorme interés que tienen los senadores en este tema. “No hay quórum, pero así seguimos trabajando, porque hay que irnos de vacaciones”, denunció.
Nueva Ley elude aspectos medulares
Layda Sansores reconoció que la nueva Ley de Desaparición Forzada tiene algunos avances, como la base de base de datos, y dijo que “algunos reconocemos esfuerzo de los familiares de las víctimas, de legisladores, de organizaciones, pero se eluden aspectos medulares”.
“La ley, en primer lugar, no está acorde con los estándares internacionales, ni pretende combatir la impunidad, suprimió nada más y nada menos que el artículo 6º de la Convención Internacional de Desaparición Forzada que obliga al Estado mexicano a establecer la responsabilidad en estos delitos de todos aquellos agentes del Estado que formen parte de la cadena de mando”, indicó.
“El dictamen no es contundente con la responsabilidad de los cargos militares y policiacos, a estos se les debe sancionar también como responsables y se debe de castigar la omisión de los altos mandos, no solamente es quien jale el gatillo, también a los autores intelectuales y eso no se toca”, agregó.
“La búsqueda podrá hacerse en las cárceles del sistema penitenciario, que cada vez que va una visita, limpian las cucarachas, pero eso sí, no podrán ir a buscar a las cárceles clandestinas, ni a los cuarteles militares donde está el avispero”, apuntó.
Manifestó que Enrique Peña Nieto debió empezar por ratificar la jurisdicción del Comité de la ONU contra la desaparición forzada para recibir casos individuales, ¿Qué espera? Este Senado debería exhortarlo a no desafiar a las autoridades internacionales.
“¿A qué le teme Peña? Se hace pasar por el paladín de la impunidad, pero le tiene horror a la verdad. Propone un Sistema Nacional de Búsqueda, aquí nos han presumido. Miren, es complejo, burocrático, tiene 54 funciones con un súper comisionado, servir al secretario de Gobernación y, por lo tanto, al presidente de la República”, afirmó.
“Se tendrá que usar toda la fuerza del Estado para buscar a una persona no localizada, cuando incluyeron el concepto de persona no localizada como una figura aledaña a la de desaparecido y una persona localizada, pues bien podría ser un señor que se fue de parranda”, abundó.
“La desaparición forzada es un delito complejo que viola múltiples derechos a la vida, a la libertad, a un trato humano y digno, el derecho a que sus familiares sepan dónde se encuentran están en la absoluta indefensión jurídica, es un delito que no termina con la desaparición del ciudadano, se extiende a los familiares, en lo que se reconoce como abuso continuo y a veces eterno, con consecuencias indescriptibles para sus seres queridos, detalló.
Al finalizar, la política campechana mencionó que “los ojos desquiciados de Duarte durante su detención, son la elocuencia del desquiciamiento y el terror que vive el país, inolvidable estampa”, y aseveró que “la desaparición forzada es un crimen de lesa humanidad, que no debe ser teñido con otros colores, como decía Sade: “Que no sean los del infierno”, antes de insistir en que dé “libertad para Mireles”.