
La Auditoría Superior de la Federación revela que de los 2.94 billones de pesos de financiamiento obtenido en 2015, el 86.7% fue para pagar la amortización y el costo financiero de la deuda anterior, quedando sólo 13.3% para inversión, sin tener proyectos y programas.
Por Daniel Sánchez
CIUDAD DE MEXICO, 3 de marzo del 2017.- El gobierno del priísta Enrique Peña Nieto endeudó al país en el año 2015, sin tener proyectos y programas de actividades de las Secretarías de Estado, que requieren de financiamiento para su realización, y sin hacer una evaluación sobre los beneficios sociales que la deuda pública aporta, ni identificar el destino de los ingresos derivados del endeudamiento, dictaminó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
El organismo fiscalizador descubrió también que del financiamiento obtenido en 2015 (dos billones 948 mil 74 millones de pesos), se destinaron dos billones 148 mil 962 millones (72.9 por ciento) a la amortización del saldo de la deuda, 408 mil 287 millones (13.8 por ciento) al pago del servicio de la deuda y 390 mil 823 millones (13.3 por ciento) quedó disponible para financiar proyectos de inversión.
“Esto significó que en ese año, por cada 100 pesos de financiamiento obtenido, se destinaron 86.7 pesos a la amortización y pago del costo financiero de la deuda, quedando disponibles 13.3 pesos para destinarlos a la realización de proyectos de inversión o actividades productivas”, expresó.
“La SHCP (Secretaría de Hacienda y Crédito Público) no acreditó que dichos proyectos y programas estuvieran aprobados, conforme a la capacidad de pago de las entidades del sector público promotoras de los financiamientos, ni que estableció el saldo total de la deuda contingente derivada de proyectos de inversión productiva de largo plazo, los ingresos derivados de dichos proyectos, así como de los nuevos proyectos a contratar y su monto, por entidad y por tipo de inversión, en la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación de 2015”, puntualizó.
La ASF detectó en una auditoría a la deuda del Sector Público Federal, que “en 2015, la SHCP emitió y colocó valores e instrumentos para obtener financiamiento por dos billones 948 mil 74 millones de pesos, de los cuales el 74.6 por ciento (dos billones 198 mil 472 millones 200 mil pesos) correspondió a deuda interna y el 25.4 por ciento (749 mil 601.8 millones), a deuda externa”.
“En lo que se refiere al financiamiento interno obtenido en 2015 por el Sector Público Federal por dos billones 198 mil 472 millones de pesos, se identificó que el 78.5 por ciento (un billón 725 mil 729 millones) correspondió al gobierno federal; el 14.2 por ciento (311 mil 708 millones) a la Banca de Desarrollo, y el 7.3 por ciento (161 mil 35 millones) a las Empresas Productivas del Estado”, indicó.
“En cuanto al financiamiento externo, se identificó que el 47.1 por ciento (352 mil 974 millones) correspondió a la Banca de Desarrollo; el 33.5 por ciento (250 mil 883 millones) a las Empresas Productivas del Estado, y el 19.4 por ciento (145 mil 744 millones) al gobierno federal”, agregó.
La Auditoría determinó tres observaciones, las cuales generaron siete recomendaciones al desempeño.
En opinión de la ASF, la SHCP contrató y administró la deuda del Sector Público Federal, atendió las necesidades del gasto, y contribuyó a mantener la estabilidad macroeconómica del país; sin embargo, continuó el problema de insuficiencia de la capacidad de pago para reducir el saldo de la deuda, ya que si bien los resultados de los indicadores de sostenibilidad y vulnerabilidad se ubican dentro de los rangos sugeridos por el FMI, en 2015 los ingresos presupuestarios representaron el 23.5 por ciento (cuatro billones 266 mil 989 millones de pesos) del PIB, en tanto que el saldo de la deuda bruta del Sector Público Federal representó el 46.5 por ciento (ocho billones 430 mil 561 millones) del PIB, siendo mayor en 97.5 por ciento a los ingresos presupuestarios disponibles por el Sector Público; lo que significa que la deuda sigue creciendo, ya que se continúa recurriendo al endeudamiento interno y externo para pagar el saldo acumulado de la deuda, y cubrir el costo financiero de la misma.
“Los informes de auditoría de las Cuentas Públicas de 2010 a 2014 realizados por la ASF, así como las consideraciones expuestas en la Evaluación de la Política Pública de Deuda efectuada por la ASF con motivo de la revisión de la Cuenta Pública de 2011, revelan que la mayor parte de los recursos que se obtienen del endeudamiento neto del Sector Público Federal se han destinado al pago del servicio de la deuda, lo que origina que ésta crezca año con año”, aseveró.
“Asimismo, reflejan que no existe una evaluación sobre los beneficios sociales que la deuda pública aporta, ni se identifica el destino de los ingresos derivados del endeudamiento; ante situaciones atípicas, como la crisis de 2008-2009, la economía mexicana es sensible, por lo que no es sostenible, obligando al uso del crédito para hacer frente al gasto presupuestario, ya que, si bien, diferir el pago de la deuda y ampliar los plazos de vencimiento, es un alivio a las finanzas de corto plazo, no se resuelve el problema, dado que endosa el pago a los gobiernos futuros”, concluyó.


