El investigador de Epomex, de la UAC, Jaime Rendón, da a conocer que los hombres del campo de Ich-Ek presentaron intoxicación por plaguicidas. Por Ronny Aguilar CAMPECHE, Cam. 5 de junio del 2016.- Campesinos que trabajan en los cultivos de tomate de algunas comunidades del municipio de Hopelchén, presentaron intoxicaciones por plaguicidas, ya que muestras de orina revelaron rastros de Glifosato en su organismo. A raíz de que las comunidades mayas de Hopelchén iniciaron una incansable lucha en contra de los transgénicos, principalmente la soya, se ha escrito y hablado mucho acerca del activo químico denominado Glifosato, un herbicida de alto espectro que se ha encontrado en la zona y que se ha denunciado como causante de la mortandad de miles de abejas en la zona. El doctor Jaime Rendón Von Osten, investigador del Instituto de Ecología, Pesquerías y Oceanografía del Golfo de México (Epomex), de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), señala que el año pasado realizaron trabajos en esta zona, en las comunidades alrededor de los cultivos de tomate. El científico explica que tienen más de 15 años trabajando de manera cercana con la gente de Ich-Ek, por lo que iniciaron con la realización de estudios de intoxicación, con sondeos entre la población, que se tenía informes de que había sido intoxicada, las preguntas del sondeo principalmente eran cuánto tiempo atrás, a partir de la entrevista, había pasado, buscando sintomatologías cercanas a la fecha de la entrevista para no tener sesgo de memoria en las entrevistas. Entre las personas que habían tenido reciente intoxicación, se cuestionaba la sintomatología leve, moderada y severa, todo basado en un cuestionario que ha probado su eficacia en Estados Unidos y en México, ya usado en Chiapas y ahora en Ich-Ek, Suc-Tuc y Crucero San Luis. “Hace 15 años, había el problema del uso indiscriminado de químicos en los tomateros, principalmente para el combate de plagas, de hecho fue impresionante, porque en Ich-Ek se divide por pozos, y cada pozo abastece muchas hectáreas de siembra y en el caso de Ich-Ek, había un pozo muy activo, era impresionante que tres veces por semana aplicaban plaguicidas”, expresa. “Además de que eran brigadas y a las cinco de la tarde, estaban todos con sus bombas para aplicar el plaguicida y no faltaba ninguno, porque decían ellos, si alguien faltaba, ese lugar tendría plagas y desde ahí se contaminaría lo demás con las plagas, era un olor insoportable, realmente no se aguantaba, no sé cómo ellos podían vivir ahí en esas condiciones”, recuerda. “Nosotros les tomamos una muestra, una gota de orina y en toda la zona, muestreamos, hicimos los mismo en Palizada, en los cultivos de arroz, y lo interesante es que los que estaban en Ich-Ek y en el tomate, se intoxican más que los de Palizada”, plantea. Rendón Von Osten asegura que mucho de esto tiene que ver con el tipo de cultivo, pasa algo similar con los que trabajan con papaya, porque cuando está alta, le ponen la bomba a la planta y le llega al rostro directamente a la personas que aplicaron, por lo que mucho depende del tipo de cultivo y eso también es muy interesante desde el punto de vista científico. El consumo Si bien en la aplicación causa, al ser respirado, una intoxicación, el químico se impregna de manera directa en el cultivo y en el suelo, que luego llega a nuestra mesa para que sea ingerido por la sociedad en general, por lo que es preocupante saber los efectos que tiene en su consumo. “Hay un estudio muy padre, un reporte que hicieron una familias de suecos, una semana consumen normalmente alimentos y se hacen el estudio de relación de lo que contienen cada uno de ellos, cambian su alimentación por una orgánica y empezar hacer la muestra de orina, en la semana orgánica, su muestra sale con casi nada de químicos, el papá tenía un producto químico que resaltaba sobre los demás y resulta que era por el vino, y si pasa en los suecos, peor en nosotros”, expresa. (Se puede ver este video en Youtube aquí: https://www.youtube.com/watch?v=x3ePg1DMJgQ) “Pongámoslo así, un cáncer, el cáncer no se manifiesta de un día para otro, no es de que me expuse ayer y ya, pero la exposición al químico, generará afectaciones que podemos notar a largo plazo”, agrega. Se le cuestiona sobre afectaciones en la salud, tomando en cuenta que los plaguicidas se combinan con el aire y recorren miles de kilómetros, a lo que el especialista refiere que esto puede causar muchas cosas y sobre todo en la combinación con otras exposiciones químicas en el ambiente, que van desde la depresión, hasta cáncer y afectaciones al sistema inmunológico.
Para ver un video llamado “Las pequeñas cosas son importantes”, que es muy ilustrativo, y puede verlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=DblB2CA4jcA


