NacionalRetos y desafíos a indígenas al ejercer derechos políticos

admin15/12/2015

14ind Falta de información y obstáculos enfrentarán en 2016/De 64 autoridades electas, ninguna mujer presidenta municipal. Por Soledad Jarquín SemMéxico OAXACA, Oax. 14 de diciembre del 2015.- La reforma al artículo 41 de la Constitución mexicana, que legaliza la paridad, y al artículo 2, que garantiza que las mujeres indígenas disfrutarán y ejercerán su derecho a votar y ser votadas, representan un reto y desafío para mujeres de los municipios que se rigen por los Sistemas Normativos Internos, afirma Ana María Emeterio Martínez, coordinadora del Centro de Atención Integral de la Mujer Ayuuk. A 63 años de que las Naciones Unidas aprobaron la Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer (1952), en la que establece el derecho a votar en todas las elecciones en igualdad de condiciones con los hombres, sin discriminación alguna, así como de las reformas constitucionales mexicanas posteriores, en Oaxaca las mujeres no tienen garantizado el derecho humano a la participación política. El próximo año, considerando que el 1 de enero, en 64 municipios de Oaxaca se dará el relevo de sus autoridades y que entre julio y octubre se realizarán asambleas comunitarias en los 417 municipios que se rigen por sistemas normativos internos, la activista se muestra preocupada porque  todavía hay muchas dudas para las mujeres, no hay información suficiente por parte de las autoridades electorales y existen obstáculos culturales no favorables para la igualdad, incluso, prevé posibles reacciones de lo que ahora se conoce como violencia política. A pregunta de SemMéxico, la joven Ayuk revela que en 10 años de trabajo en la región Mixe le permiten hacer un análisis de lo que será no una prueba sino una realidad en muy poco tiempo, pues de acuerdo con la reforma impulsada por la ex legisladora Eufrosina Cruz Mendoza, los municipios deben incorporar a las mujeres y a decir del IEEPCO, información “no oficial”, cada cabildo debe tener una, dos o tres mujeres. Sin embargo, Martínez Emeterio apunta que en muchas comunidades las mujeres no han participado, los hombres han gobernado de manera totalitaria, lo que genera que no den la información que ya deberían saber las mujeres para integrarse de manera formal a los gobiernos. Señala como elemento clave, el hecho de que en las comunidades indígenas los cargos comunitarios son un servicio, nadie le paga las autoridades. Por otro lado no hubo ninguna consulta para reformar el artículo 2º constitucional, “nosotras no estamos en contra, sino que vemos una falta de condiciones para ellas bajo esas circunstancias, tanto en el ámbito familiar como en el comunitario. La desigualdad es real. Ellas son las responsables de la casa, del cuidado de los niños y de la alimentación, y el servicio como autoridad representa una doble carga para ellas. Aunado a la escasa aceptación generalizada de su presencia en cargos públicos. Se les critica, cuestiona, difama…hagan bien o no las cosas. Ahora si se equivocan es una evidencia de que las mujeres no pueden. La también integrante de la organización civil Consorcio Oaxaca, indica que la participación política de las mujeres es una oportunidad para aquellas que han salido y se han preparado, pero tiene sus dudas, ya que muchas veces desconocen los usos y las costumbres de sus pueblos. Un caso concreto es el de la propia Eufrosina Cruz Mendoza quien provocó una fractura en su pueblo, dice la entrevistada. Las autoridades del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (IEEPCO) han iniciado una serie de visitas a los municipios, les explican que las mujeres deben ser integradas y que para cumplir con la disposición constitucional bastaría con colocarlas en regidurías de menor importancia como la de salud o educación o crear otras como la de género, es decir, una extensión de los mandatos de cuidado. La propuesta es que de esta forma los hombres al final mantienen el poder. Eso les dicen, aunque no lo hacen de manera formal ni oficial. Las mujeres no tienen capacidad Para muchos hombres, continúa Emeterio Martínez, las mujeres no tienen experiencia para gobernar, aunque sí tengan esa capacidad, aunque se hayan preparado, lo que sí es real es que no hay condiciones. Otros piensan que podrán resolver la no inclusión argumentando que ellas no quieren participar, sin embargo eso no debiera ser posible ni podría ser aceptado por el IEEPCO, pero para que eso suceda las propias mujeres deberán pedir la anulación de las asambleas y reclamar su espacio, lo que no siempre sucede. Ana María Emeterio Martínez indica que en otras comunidades son los hombres quienes hacen las convocatorias y exigen como requisito para participar que las mujeres hayan desempeñado dos o tres cargos comunitarios. Pero ¿cómo van a exigir dos o tres cargos comunitarios cuando a las mujeres no se les ha dado la oportunidad? En realidad, apunta, eso es un candado que deja a las mujeres en completa indefensión. Recalca que el problema, que considera grave, es la falta de información que existe en las comunidades y específicamente entre las mujeres, responsabilidad del IEEPCO y estoy segura que ni siquiera tienen un plan para hacerlo ¿entonces cómo van a entender las mujeres que pueden participar y que tienen derechos? No basta, puntualiza, una ley que diga que las mujeres tienen derecho a votar y a ser electas, se necesita generar condiciones, opciones que favorezcan su desempeño, que no estén preocupadas por sus tareas en la casa y al mismo tiempo que puedan desempeñar bien sus cargos, es decir una reestructuración de los roles de género construidos históricamente, una transformación cultural. Violan derechos individuales y colectivos El problema al no tener acceso al poder político municipal y comunitario de manera directa, las priva de ejercer sus derechos individuales y colectivos que consagra la Constitución del Estado mexicano así como de los tratados internacionales. Esta privación constituye una barrera para  que aprendan otras habilidades, tales como la gestión ante el Estado y el vínculo con instituciones y redes de apoyo. A su vez se ven limitadas a desarrollar la capacidad política más allá de los espacios domésticos, es decir, involucrarse en los problemas comunitarios como lo hacen los hombres. Refiere que otro miedo es que las  mujeres endurezcan las reglas en relación a la injusticia y los atropellos como bien comenta una mujer de Tamazulapam “no puede quedar una mujer en la sindicatura, ya que todos vamos a ir a la cárcel”. Este comentario significa que los hombres encubren  violaciones de derechos humanos de las mujeres. Hasta el momento, en la región mixe donde ha habido participación de las mujeres en los cargos municipales  solo dos han sido presidentas, una en la sindicatura y la mayoría han pasado encargos de menor jerarquía. Aunque la mayoría han desempeñado cargos comunitarios en la sombra de sus parejas, esto quiere decir que no aparecen como titulares ni en los espacios públicos, pues sus parejas son quienes asumen los cargos nombrados en asamblea. Sin embargo tienen cierto papel político desde los espacios íntimos, muchas veces los hombres comparten los problemas comunitarios en el ámbito doméstico y así aparecen como concejeras políticas. En cierta medida, el responsable de la Dirección de Sistemas Normativos Internos del IEEPCO, Daniel Pérez Montes, señala que la información se empezó a distribuir este año y se han realizado algunos talleres en coordinación con la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca. A algunas autoridades les interesó, no a todas, reconoce, pero considera que “la dinámica está cambiando”. Ninguna presidenta municipal El próximo 1 de enero tomaran protesta las nuevas autoridades de 64 municipios, en 26 municipios las mujeres ejercieron su derecho de votar y ser votadas, siendo electas para integrar el ayuntamiento. En 22 de ellos, son un total de 25 regidurías y dos sindicaturas ocupadas por mujeres. En los otros cuatro municipios las mujeres fueron votadas para ocupar cargos administrativos, entre ellos, tesoreras y secretarias municipales, informa Pérez Montes. En 21 municipios, las mujeres ejercieron su derecho a votar, pero manifestaron en asamblea su decisión de no querer integrar el Ayuntamiento esta ocasión. En siete municipios el Consejo General podría ratificar la elección que se realizó en 2013 ya que eligieron desde esa fecha a sus autoridades para 2014, 2015 y 2016. En otros cinco municipios en que ya se realizaron elecciones persiste algún tipo de inconformidad con sus agencias, por lo que no se han calificado todavía, hasta agotar el proceso de mediación. En el municipio de Santo Domingo Xagacia no se le permitió a las mujeres ni votar ni ser votadas. Dos municipios más ya llevaron a cabo su asamblea de elección, pero no han entregado su documentación. Pero en 2016, los 417 municipios que se rigen por sistemas normativos internos renovarán a sus autoridades. Para ello, apunta el funcionario del IEEPCO junto con algunas dependencias del gobierno estatal elaboran los lineamientos que deberán observar esos ayuntamientos.

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