
El desbordamiento de las aguas de las lagunas de oxidación de la planta extractora de aceite de palma, propiedad de Oleofinos del Carmen S.A. de C.V., causaría una catástrofe ambiental en el Area de Protección de Flora y Fauna “Laguna de Términos”.
Por Ronny Aguilar
CAMPECHE, Cam. 6 de junio del 2017.- La contaminación del río Candelaria por la planta de extracción de aceite de palma, propiedad de la empresa Oleofinos del Carmen S.A. de C.V., fue advertida desde octubre del 2016 y las autoridades federales y de Campeche no hicieron nada para prevenir lo que puede llegar a ser una catástrofe ambiental en el Area de Protección de Flora y Fauna “Laguna de Términos”.
Desde hace tres años, los que hacemos Paginabierta.mx hemos documentado diversos frentes de las diversas problemáticas que la palma africana genera, simplemente porque los monocultivos extensivos han demostrado ser altamente contaminantes para el medio ambiente y éste, en específico a nivel mundial, ha sido de los peores, tanto en Centroamérica como en Sudamérica, Africa del Norte y Asia.
Pero hubo un tema sobre todos que resaltamos más, la peligrosidad de la planta procesadora que está instalada a la orilla del río Candelaria, parece increíble que conociendo las sustancias que emplea una planta de ese tipo, se le permita ponerse a cuatro metros de uno de los cauces más importantes del estado, que no solo atraviesa el Area de Protección de Flora y Fauna “Laguna de Términos”, sino que la abastece de agua, el riesgo de esto es muy grande y nadie le ha tomado la importancia que merece, ni los “ambientalistas”, si es que los hay en la entidad, ni las autoridades ambientales.
En octubre del 2016, este diario eletrónico, con muchos esfuerzos, cubrió toda la semana que sesionó el Tribunal Latinoamericano del Agua en la Ciudad de México, ahí pudimos platicar con guatemaltecos que han estado en resistencia muchos años y que han sufrido los estragos de la palma africana, a unos cuantos kilómetros de la frontera con Campeche.
Este Tribunal atendió y dio recomendación al gobierno de Guatemala por este tema de la palma, y es que ahí, lo que sucedió este fin de semana en el río Candelaria, sucedió hace cuatro años en el rio La Pasión y fue la peor catástrofe ambiental que han vivido, solo para hacernos una idea, el rio La Pasión es un brazo del Usumacinta y la contaminación llegó hasta el estado de Tabasco.
Las comunidades guatemaltecas tuvieron que desplazarse, no había pesca y no había agua para beber, vivir cerca de un río así es imposible y no quedó de otra que abandonar, los preces que había en La Pasión se murieron, y no se espera una estabilización ambiental en las próximas dos décadas.

En ese momento, José Luis Caal, del Instituto de Estudios Agrarios y Rurales de la Coordinación de ONGs y Cooperativas de Guatemala, relató cómo se ha dado el despojo y la acumulación de las tierras por parte de las empresas palmeras y cómo han acumulado riquezas, a costa de la destrucción de las comunidades, además de la contaminación a los recursos hídricos.
De todo esto, las autoridades estatales han tenido conocimiento, y nunca han hecho nada al respecto, por cada zona contaminada que se está generando, hay una corresponsabilidad de las diversas autoridades ambientales, que han solapado y algunas hasta se han enriquecido con el proyecto, como el secretario de Desarrollo Rural, Armando Toledo Jamit, quien tiene probado el conflicto de intereses impunemente.
Cabe recordar que en ese mismo foro internacional, Claudia Chopén, acompañante de la Asociación de Abogados y Notarios Mayas de Guatemala, también habló de la problemática de contaminación e invasión de las compañías palmicultoras a los ríos, lagunas y cuencas en su país.
“Tenemos en los ríos tóxicos altamente peligrosos, como el malatión, que es preocupante, porque no solo daña las especies marinas, sino que ya no tenemos especies marinas en los ríos, desaparecieron las aves y los peces, los monos, no hay bosques, talaron todo el bosque, la naturaleza y en general, los seres humanos, están viviendo una afectación sistemática a las normativas internas que hay en el país”, expuso.
“Sacan el agua del río las empresas para utilizarlas en sus molinos para procesar palma de aceite y sus desechos van nuevamente al río, entonces contaminan todos los días, permanentemente, las fuentes de agua, el año pasado contaminaron el río La Pasión, en donde desaparecieron, según los reportes oficiales de Areas Naturales Protegidas, 26 especies acuáticas, siendo afectadas más de 22 comunidades y 12 mil familias directas, esa contaminación llegó al Usumacinta, afectando no solo a la población guatemalteca, sino también a la mexicana”, apuntó.
Y en esa misma ocasión advirtió: “En México, hemos escuchado que existen proyectos de muerte y este es un proyecto de muerte. como dicen aquí, en donde la gente no tiene empleo y se ve obligada a migrar, sin tener donde vivir y sin empleo, hay un aumento en la pobreza”.



