No hay sentencias por feminicidio u hostigamiento sexual en México: Patricia Olamendi
Por Alicia Mendoza/SemMéxico
CIUDAD DE MEXICO, 10 de noviembre del 2016.- La discriminación, odio y desprecio que sufren las mujeres en México son obstáculos para que puedan acceder a sus derechos humanos, a pesar de todas las leyes y tratados en la materia, afirmó Patricia Olamendi Torres, ex subsecretaria de Relaciones Exteriores.
Al dictar su conferencia magistral “Gobernanza y empoderamiento de las mujeres”, Olamendi mencionó algunas consecuencias de la discriminación “las mujeres no logran acceder a sus derechos, a pesar de todas las leyes nacionales e internacionales”, y a pesar de que “México es un ejemplo legislativo en el mundo” para la ratificación de tratados sobre derechos humanos.
La consultora internacional de ONU Mujeres abordó los costos y consecuencias de la discriminación contra las mujeres durante el primer día del Tercer Foro Internacional “Inclusión y empoderamiento estratégico de las mujeres: alternativas y retos”, organizado por la Red Nacional de Refugios.
Sobre la elección de Donald Trump como próximo presidente de los Estados Unidos, Patricia Olamendi expresó que “estos procesos son para dejarnos claro que tenemos mucho qué hacer. Hoy amanecimos las mujeres en el mundo con un golpe brutal, porque no pudimos vencer la misoginia, ni la discriminación, ni el racismo. Esos niveles de intolerancia estarán presentes en el país más poderoso del mundo”.
En el caso mexicano, la también profesora de la UNAM explicó que la discriminación provoca que “las mujeres vivan con el desprecio, exclusión, hostilidad abierta todo el tiempo, con odio que se refleja en el trato diferenciado, la represión, restricción o negación de oportunidades de desarrollo, lo que también impide el acceso de bienes y servicios”.
Frente a ese contexto se cuestionó “qué es lo que impide ese acceso a derechos, sino la brutal discriminación, el odio y desprecio que seguimos sufriendo las mujeres en este país. Desprecio que rebasa lo personal y se convierte en institucional”.
En México, no hay sentencias por hostigamiento sexual
Por ejemplo, dijo, “en México no hay sentencias en materia de hostigamiento sexual, hay una negativa constante de los servidores públicos, hombres o mujeres, a entender que esa es una forma de violencia que debe ser sancionada.”
Recordó que “México es el primer país en América Latina y en el mundo en ser sancionado por el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), por violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos a propósito de la muerte de mujeres en Ciudad Juárez.”
Al referirse a la sentencia, conocida como “Campo Algodonero”, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que condenó al Estado mexicano por violar derechos humanos en los casos de feminicidio sucedidos en Chihuahua, enfatizó que “ninguno de los funcionarios mexicanos involucrados han sido sancionados por ser omisos en las investigaciones de esos asesinatos de mujeres”.
“En México, logramos cambiar las leyes, pero los funcionarios y las instituciones siguen negando el acceso a la justicia. Esto nos deja ver que no solamente tenemos que cambiar las leyes, protestar o incidir. La realidad es que la cultura de discriminación hacia las mujeres va más allá, incluso de lo que estamos previendo”, remarcó.
Durante la conferencia, Olamendi compartió que al realizar la investigación para su próximo libro “Feminicidio en México” le fue difícil encontrar sentencias condenatorias sobre casos de feminicidio.
“Me costó mucho trabajo encontrar sentencias en materia de feminicidio, aunque tenemos desde 2012 el delito establecido, además tenemos un protocolo para juzgar con perspectiva de género. Y no tenemos sentencias, no hay sentencias condenatorias en la mayor parte de los delitos en México”.
Igualmente, dijo, “se debe exigir rendición de cuentas a las dependencias de gobierno, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación se le ha destinado mucho, pero ¿Dónde están las sentencias? ¿Dónde están las reparaciones de daño para las mujeres víctimas de violencia?”
Por si fuera poco, indicó, “somos casi en único país en la región que para pedir una pensión alimenticia una mujer tiene que irse a un juicio que puede tardar siete años. ¿Qué esto no fortalece la visión machista, misógina de desprecio hacia las mujeres?”.
Además, que la mujer no puede acceder a una pensión alimenticia “fortalece el estereotipo brutal de que el hombre nunca es responsable del cuidado de los hijos, esto hacen las instituciones de México”, aseveró.
Del mismo modo, dijo, “México se distingue por la impunidad, 98 por ciento de los delitos que se comenten contra las mujeres quedan impunes.”
“Las mujeres ya no denuncian, en los últimos dos años 28 millones de mujeres víctimas de violencia no denunciaron en México”, afirmó al citar datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Ciudadana del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).
En su reflexión explicó que, por tanto, “el empoderamiento de las mujeres es un tema central, porque las cosas no van a cambiar hasta que hagamos una acción colectiva, hasta que tengamos poder.”
Y señaló que “el aporte más importante de la teoría feminista al empoderamiento es el cuestionar el papel que juega el patriarcado y las estructuras que lo reproducen”, y advirtió “porque no se trata que te empoderes tú y salgas sola. No se trata, incluso de que como grupo peleemos algo. Se trata de cambiar las cosas para que no exista otra mujer después de mí que no pueda salir adelante”.
Finalmente, Olamendi puntualizó algunos desafíos en materia de empoderamiento para la legislación y política pública en México, como eliminar la discriminación de la legislación penal y familiar, asegurar los derechos civiles de las mujeres, armonizar en materia de derechos políticos, garantizar el acceso a derechos sexuales y reproductivos, asegurar que la Plataforma de acción de Beijing se materialice vía las Leyes de Planeación y Presupuestos, así como lograr la autonomía de las mujeres.