Los participantes del Campamento en Defensa del Territorio denuncian al Estado mexicano y a Pemex, por todos los daños causados a la región, y señalan la reiterada violación a sus derechos y de sus comunidades, por no informar, ni consultar a los pueblos sobre la técnica del “fracking”. Con información de Rodolfo Bibiano y Emma Pérez Tomado del sitio Alianza Mexicana contra el Fracking PAPANTLA, Ver. 5 de junio del 2016.- El 21 y 22 de mayo, jóvenes de los bachilleratos de la región Costa de Papantla, junto con alumnos de la Universidad Veracruzana Intercultural, de Cuetzalan, Puebla, de las regiones centro y Sur de Veracruz, y organizaciones de la sociedad civil, se reunieron en el Primer Campamento Juvenil en Defensa del Territorio, Región Costa Papantla, en el que denunciaron al Estado mexicano y a la empresa Petróleos Mexicanos, por todos los daños causados a la región, con el uso de la técnica del “fracking”. Los participantes señalaron, además, la reiterada violación de sus derechos y de sus comunidades, ya que “se han dado procesos de implementación de proyectos extractivos, sin informar a los pueblos, sin consultarnos, sin respetar nuestra cultura, nuestra dignidad, nuestro derecho a un medio ambiente sano, a la salud, al trabajo y a la libre determinación, con lo cual también se busca truncar y pervertir nuestro futuro con proyectos como el “Pozo Escuela”, que se localiza en esta región de la costa, y con el cual se pretende cambiar la perspectiva de los jóvenes, denigrando nuestra orgullosa raíz indígena y campesina”. Con este campamento, se concluyó un proceso de formación de más 80 jóvenes de bachillerato de la región Costa de Papantla, quienes decidieron sumarse a la defensa del territorio frente a las amenazas de explotación y despojo que enfrenta el Totonacapan y otras regiones del país. Durante varios meses, se llevó a cabo este proceso de formación que incluyó una serie de talleres, en los cuales se facilitaron herramientas teóricas y prácticas, desde la comprensión de la técnica de fractura hidráulica y sus efectos sobre la salud y el medio ambiente, la defensa de los derechos humanos, el uso de los medios de comunicación alternos y libres, y el manejo y construcción de cartografía en beneficio de las comunidades y de la protección de los bienes comunes. Durante el campamento, los jóvenes y organizaciones participantes se dieron a la tarea de construir juntos una agenda juvenil para la defensa del territorio y de la vida. Para cerrar este primer campamento, a la orilla del mar, los jóvenes denunciaron al Estado mexicano y a Pemex, por todos los daños causados a esta región. “Los jóvenes nos pronunciamos por la vida, nos pronunciamos como formadores de nuestras comunidades para salvaguardar la memoria de nuestros abuelos, para proteger a la naturaleza, para que la voz campesina y de los jóvenes sea escuchada, por lo cual llamamos a la sociedad civil organizada, a los jóvenes, a las autoridades comunitarias, a nuestros padres y parientes a que se sumen a esta lucha por la defensa de nuestros territorio, por la defensa de la vida”, puntualizaron.
Akin lajkawasan chu kuentajmanaw kinlistajikan Somos jóvenes y defendemos lo que nos da vida


