No se pueden armar jurídicamente los casos, no hay seguimiento ni datos/Hay una revictimización de mujeres por la defectuosa construcción del delito y protocolos Por Sara Lovera SiemMéxico TOLUCA, Edomex. 17 de octubre del 2015.- La tipificación del feminicidio es un fracaso, “algo está mal”, es muy complicado probar que el asesinato de una mujer responde a los protocolos establecidos para determinar el delito, afirmó Emma Cerón, perita en la materia en el Estado de Guerrero. En entrevista con SemMéxico, la especialista abundó que también se ha dejado a un lado el seguimiento y análisis de las órdenes de protección, ya que éstas tampoco operan y las mujeres siguen expuestas a una violencia cotidiana. La defectuosa construcción del delito, el proceso y los protocolos producen revictimizan en las mujeres, porque para concluir que hay violencia feminicida, feminicidio u hostigamiento, la sobreviviente pasa por un proceso largo y tortuoso, sometida una y otra vez a sufrir violencia por parte de su agresor, el contexto, de la propia estructura judicial y de otras autoridades. Cerón afirmó que se olvidó que la falta de comprensión del fenómeno de la violencia feminicida, dejó al Estado sin responsabilidad, como el caso de la muerte materna, una forma de violencia que está en la filosofía que le dio origen a la Ley y forma parte del aparato judicial, social, de salud y de educación. Entrevistada en el X Encuentro Nacional Feminista, aseguró que es imprescindible que las feministas ahonden y discutan cómo hacer justicia, ya que mientras todo está complicado, por lo que llamó “un exceso de criminalización en el papel”, los Ministerios Públicos y jueces carecen de elementos para actuar, lo que para las mujeres representa más violencia. La especialista en esta materia, calificó de “muy grave” la situación que vive su entidad y no descartó que lo mismo suceda en otros Estados del país, mientras “nos hemos centrado en la denuncia sin mirar la complejidad para alcanzar la justicia”, pues la vida de las mujeres está teñida de discriminación e impunidad en los actos cotidianos. “Algo está mal”, insistió una y otra vez. Para luego preguntar: ¿Qué es lo que podemos hacer”. Emma Cerón, antigua feminista quien durante muchos años formó parte de la corriente de prevención de la muerte materna, busca que durante el X Encuentro Nacional Feminista se ponga a discusión y se reflexione sobre lo que llama el fracaso de la tipificación del feminicidio. Por un lado, explica, “hay gran apuro, a veces sólo político, para llamar la atención de la sociedad mexicana sobre el fenómeno del feminicidio como homicidio”, pero de lado se ha quedado la atención integral a las mujeres violentadas. Nadie analiza ese aspecto, no se verifica y tampoco hay exigencia para el seguimiento, además de la falta de registros adecuados. Desde 2007 a la fecha, han pasado ocho años y ninguna autoridad lleva registros sobre los asesinatos de mujeres. Lo mismo sucede, dijo con la demanda de “alerta de género”, que solamente envía a la población el mensaje del extremo de la violencia, olvidado todas las demás violencias que viven y sufren las mujeres, como el hostigamiento, la violación sexual, la violencia psicológica y la violencia de pareja, que afecta a siete de cada 10 mujeres mexicanas. Cerón explicó que cada entidad, donde se ha tipificado el feminicidio, se ha hecho con características diferentes, lo que produce confusión, de ahí que sostiene que “algo está mal construido, que no permite fundar el tipo penal al presentarse un caso de asesinato y, por otro lado, el exceso de criminalización impide hacer justicia”. Como perita, refiere a SemMéxico, que en Guerrero resulta difícil establecer casos de feminicidio, en base al protocolo para investigar este delito, lo que deriva en actos de impunidad. Su experiencia, añade, es que en las entidades de la República mexicana, las autoridades no avanzan en disminuir, prevenir o erradicar la violencia, todo se ha centrado en mecanismos como la alerta de género y en el feminicidio, sin las consideraciones y el contexto en que se ejerce día a día la violencia. En el Encuentro, cuyo centro es la denuncia: “Nos están matando”, se hace sin una estructura suficiente, muchas veces se desconocen las leyes y no se acude al contexto. Mientras han surgido decenas de grupos “especializados” que no ahondan en la problemática y se dedican a contar a las mujeres asesinadas. ¿Cuándo se necesita la alerta? Volvió a preguntar. La Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, también con hechuras distintas a lo largo y ancho del país, a veces a “modo” en las entidades federativas, no se difunde, no se estudia, no se conoce. Si el centro de acuerdos en el X Encuentro Nacional Feminista, es la preocupación por la violencia contra las mujeres, de este ejercicio colectivo deberán salir acuerdos para discutir la ley, el sistema de justicia y el contexto nacional de violencia. De lo contrario “seguiremos en un laberinto”, donde es sólo la sangre la que se mira.
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