El Consejo Cívico Campechano cuestionó que el gabinete estatal se haya integrado con cuotas de poder, “porque no todos los nombrados tienen perfil profesional, ni la probada aptitud para desempeñar los cargos conferidos”. CAMPECHE, Cam. 10 de octubre del 2015.- El Consejo Cívico Campechano criticó que la nueva administración de Alejandro Moreno Cárdenas no mencione, ni mucho menos reconozca en ningún momento los síntomas del retraso y los rezagos del estado de Campeche, y manifestó que la simple creación de una Fiscalía Anticorrupción no resolverá el problema de corrupción en Campeche. El organismo civil advirtió que “si, como se ha hecho con otros organismos del gobierno, se integra con miembros de la misma filiación política, con intereses comunes a quienes están el poder, que a fin de cuentas, los hacen actuar complicitariamente. Para que funcione tal Fiscalía, tendría que estar integrada con miembros ajenos al gob ierno, particularmente ciudadanos”. El Consejo también señaló que “a quienes el Ejecutivo ha nombrado para integrar su gabinete de gobierno, tenemos la impresión de que los cargos se distribuyeron de acuerdo con cuotas de poder, porque no todos los nombrados tienen el perfil profesional, ni la probada aptitud para desempeñar los cargos conferidos”. “Ahí se ven claramente premios a la colaboración política, impreparación profesional, cuotas a ex gobernadores, así como continuidad en la cadena oligárquica que ha se ha mantenido en el gobierno en nuestro Estado desde hace décadas. Como consecuencia de lo anterior, contemplamos, en términos generales, un gabinete ayuno de capacidad y estrategia”, puntualizó.
A continuación, el comunicado completo del Consejo Cívico: El Consejo Cívico Campechano, A. C. expresa en esta ocasión algunas consideraciones respecto a la nueva administración estatal que se inició el pasado 15 de septiembre con la toma de posesión del señor Alejandro Moreno Cárdenas, particularmente a lo expresado en su discurso de toma de posesión, así como a la integración de su gabinete. Llama la atención que el discurso triunfalista, lleno de optimismo, del nuevo Gobernador no mencione ni mucho menos reconozca en ningún momento los síntomas del retraso y los rezagos de nuestro Estado, como son el desempleo y la pobreza, que forman parte de nuestra realidad cotidiana. Se reduce a un atractivo ramillete de esperanzas. Como siempre ha sucedido en el régimen priísta: se nos viene con el “ahora sí” del que llega, que después se convierte en el “aún falta mucho por hacer” del que se va. El nuevo gobernador ofrece, entre otras muchas cosas, modernización del Estado con urgencia, más educación, más servicios, más empleo, un nuevo horizonte de oportunidades para las mujeres, los adultos mayores, las comunidades indígenas. Ofrece asimismo convertir en realidad los anhelos de todos los campechanos, igualdad social, fortaleza económica, aprovechamiento de nuestras riquezas, una sociedad fuerte y protegida, un Campeche eficiente, atractivo para las inversiones extranjeras tras la Reforma Energética, modernizar los puertos, infraestructura industrial, carretera, creación de micro y medianas empresas, que los recursos ayuden a las familias a salir del estancamiento, generar y traer mayor bienestar para los campechanos, calidad de vida y seguridad, transparencia en su gobierno y no tolerar actos de corrupción de ningún funcionario público, para lograr lo cual se creará la Fiscalía Anticorrupción, etc., etc., etc. En fin, hacer de Campeche el centro de desarrollo número uno, con calidad de vida, nada menos que el ejemplo nacional. Ante tan complacientes y audaces intenciones, expresadas en un discurso lleno de generalidades, sin proyectos concretos, sin cifras, sin números, sin precisiones, nosotros nos preguntamos ¿Cómo?, ¿Con qué recursos?, ¿de qué manera el gobernador piensa lograr tales propósitos para evitar que sus palabras se tornen demagógicas?… Pero lo más importante es que no se ve con claridad que exista un verdadero Plan Estatal de Desarrollo que contemple los proyectos que vayan a hacer realidad lo expresado. Porque no creemos que con giras diarias de trabajo por los municipios del Estado, se vaya a lograr en lo fundamental nuestro desarrollo. El Consejo Cívico Campechano, A. C. considera sumamente necesario que se evidencie ante la ciudadanía de qué manera se logrará esa modernización prometida, cuál es su proyecto sexenal, cuál es su visión integral del mismo, cuáles son sus prioridades, de qué manera se propiciará la participación ciudadana en la elaboración y realización de los proyectos de desarrollo. Porque los campechanos no podemos, no queremos ni merecemos seguir viviendo de esperanzas ni a expensas a la ineptitud. Especialmente quisiéramos saber de qué manera se combatirá la corrupción. Y a ese respecto queremos manifestar que la simple creación de una Fiscalía Anticorrupción no resolverá el problema si, como se ha hecho con otros organismos del gobierno, se integra con miembros de la misma filiación política, con intereses comunes a quienes están el poder, que a fin de cuentas los hacen actuar complicitariamente. Para que funcione tal fiscalía tendría que estar integrada con miembros ajenos al gobierno, particularmente ciudadanos. Queremos anotar que hay algo rescatable en el discurso de toma de posesión del gobernador, y es cuando dice: “No soy un político más. Yo cumplo,” porque con estas palabras implícitamente está reconociendo que los demás políticos que han ejercido el gobierno, la inmensa mayoría de su propio partido, no ha cumplido. Y porque no queremos que esa cadena siga indefinidamente, es que manifestamos estas preocupaciones. Por otra parte, en cuanto a quienes el Ejecutivo ha nombrado para integrar su gabinete de gobierno, este Consejo Cívico expresa que tenemos la impresión de que los cargos se distribuyeron de acuerdo con cuotas de poder, porque no todos los nombrados tienen el perfil profesional ni la probada aptitud para desempeñar los cargos conferidos. Ahí se ven claramente premios a la colaboración política, impreparación profesional, cuotas a exgobernadores, así como continuidad en la cadena oligárquica que ha se ha mantenido en el gobierno en nuestro Estado desde hace décadas. Como consecuencia de lo anterior, contemplamos, en términos generales, un gabinete ayuno de capacidad y estrategia. Al expresar estas consideraciones, con todo respeto, a nombre del interés de la ciudadanía campechana, esperamos que el Ejecutivo del Estado se sirva tomarlas en cuenta y darles una respuesta en el sentido de elaborar concienzudamente y dar a la publicidad un Plan Estatal de Desarrollo realista y honesto que verdaderamente apunte, sin demagogias, al desarrollo que nuestro Estado se merece, y que ya es hora que sea una realidad. Atentamente: El Consejo Cívico Campechano, A. C.


