Por Sandra Laso/Greenpeace Cuba es un ejemplo clásico de conversión de un modelo de producción contaminante e insostenible a uno ecológico y sostenible. Desde antes del bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos, Cuba producía alimentos con un sistema de monocultivo, sobre explotación de recursos naturales y dirigido hacia la exportación de sus productos. Una vez que se impuso el bloqueo, el mercado del país tuvo pérdidas de entre el 80 y 85 por ciento...