El secretario Armando Toledo intenta satanizar a quienes critican el megaproyecto de la oleaginosa, señala que es casi imposible impedir infiltración del narco, pero asegura que también es una apuesta contra la delincuencia y la pobreza en el sur. El funcionario estatal sostiene que hay interés de empresas colombianas, centroamericanas y de México en el programa campechano, y revela que el gobierno federal destinará un “incentivo” o subsidio de 9,050 millones de pesos. Por Ronny...
