Por Braulio Peralta SemMéxico En los años 70, los últimos de aquel Teatro Blanquita en que Margo Su hizo historia con la cultura del espectáculo, una noche cantaba Chavela Vargas. Estaba totalmente ebria y perdida. El público le aplaudía con tristeza y congoja. Se le olvidaban las canciones. No era aquella briosa hembra que peleaba el amor de Noelia Noel a Noé Murayama, según cuentan los periódicos de la época. Carmen Salinas salió a salvarla...
