Greenpeace, Alianza Mexicana contra el Fracking y Lavida denuncian la mala administración del vital líquido en el estado de Veracruz, porque hay gran disponibilidad, pero también se concentra la mayor cantidad de personas que carecen de agua en su vivienda.
VERACRUZ, Ver. 11 de octubre del 2015.- Desde el barco Esperanza, las organizaciones Greenpeace México, la Alianza Mexicana contra el Fracking y la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida) enviaron un mensaje contundente a los tomadores de decisiones, no solo en el estado, sino en todo el país: en Veracruz, los responsables de manejar el agua son los campeones en la mala administración. Ante decenas de medios de comunicación, las agrupaciones denunciaron la mala administración del agua en el estado, donde aunque la disponibilidad de agua es de las más altas del país, aquí también se concentra la mayor cantidad de personas -a nivel nacional- que carecen de acceso al líquido para la vivienda. “Con ayuda de un mapa interactivo, identificamos los focos rojos de agua contaminada, los cuales coinciden con la presencia de distintas industrias en el estado. Asimismo, resaltamos la creciente presencia de pozos destinados a la fractura hidráulica (fracking), técnica que pone en riesgo la salud, agua y ecosistemas, así como los daños que causan las megapresas en la entidad”, expresaron. Además, los integrantes de la Alianza Mexicana contra el Fracking presentaron el video “Di no al Fracking”, en el cual celebridades como Rubén Albarrán y Julieta Venegas, entre otros, nos explican en qué consiste esta sucia y peligrosa técnica de extracción de gas. Por otro lado, los representantes de la Lavida recordaron que no todo está perdido y que hay alternativas de solución, es decir, ¡la Iniciativa Ciudadana de Ley General de Aguas!, una propuesta de las organizaciones de la sociedad civil con la que podremos garantizar que el agua sea un derecho humano y evitar el desastre de la actual gestión del recurso en Veracruz y todo el país.
Veracruz tiene esperanza Por otra parte, Greenpeace manifestó que de nueva cuenta, regresamos a Veracruz, una entidad plagada de explotación de hidrocarburos, agrotóxicos, industrias contaminantes, ríos fragmentados por mega presas, hostigamiento a periodistas y defensores del ambiente e impunidad en justicia social y ambiental; y que desde el nueve de octubre, nos recibe en su puerto principal con Esperanza, el mayor barco de Greenpeace. “Los veracruzanos llegan animados por grupos de familias, amigos, compañeros, desde temprano a la puerta del muelle T para subir a la embarcación, sin importar el sol que calienta el ambiente y que una vez abierta la puerta, la fila para entrar sólo puede crecer. La alegría natural e inacabable con la que los jarochos hacen antesala con pláticas sobre las historias que han escuchado de la organización, no dejan de sorprendernos; pues a pesar de la espera bajan aún más alegres por haber tenido la oportunidad de recorrer el corazón navegante de este movimiento ambientalista mundial, del que ya son parte”, indicó. “Hace un año, pudimos expresar la voz de muchos ciudadanos con un breve, pero contundente mensaje desplegado en la histórica Torre de Pemex Refinería: “Saving Mexico?”, en referencia a la portada de la revista Times con la imagen de Enrique Peña Nieto, quien mantiene la dependencia a los hidrocarburos. En contraste con la reacción de las autoridades locales, quienes abrieron un proceso de casi un año; encontramos en la gente del puerto el apoyo necesario para liberar de todo cargo a los activistas detenidos”, recordó. Mencionó que contrario al ánimo positivo de la gente, Veracruz tiene 349 pozos activos de fracturación hidráulica –fracking-, 172 en Papantla, el 1.8 millones de personas no tienen acceso al agua en sus viviendas, se proyectan 113 nuevas hidroeléctricas y 21 por ciento del agua es destinada a la industria. Las autoridades responden a las protestas con hostigamiento y represión, que puede ir desde detenciones arbitrarias y que en el caso de Noé Vásquez llegó hasta la muerte. “Sin embargo, aun con el escenario complicado para los ambientalistas locales, Veracruz también es el territorio donde nace el son jarocho, donde el arpa, la jarana y la marimba se tocan con ritmos inconcebibles en otra parte del mundo, es la tierra de la que surge la vainilla, capital del mejor café y donde la felicidad aprendió a multiplicarse”, agregó. “Nosotros llegamos en el Esperanza confiando en que es lo mismo que traíamos a esta ciudad; pero como cada vez que Greenpeace los ha visitado, somos nosotros quienes regresamos llenos de motivación para hacer mejores cosas, porque en Veracruz sabemos que hay gente luchando para que la realidad que hasta ahora los afecta pueda cambiar gracias al poder que tiene su voz. Únete a esa voz”, abundó. “En fin, razones para volver nos sobran, porque la gente de este puerto nos alimenta el espíritu y nos recuerda que la Esperanza es para compartirse, los problemas para resolverse, las soluciones para impulsarlas, la música para revivirnos y el amor por el planeta para mantenernos unidos”, puntualizó.
previous
next


