La Ley estatal de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece el fundamento legal suficiente, que marca una victoria para los ambientalistas. Por Ronny Aguilar CAMPECHE, Cam. 19 de junio del 2015.- La aprobación de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en Campeche es el fundamento legal suficiente para poner fin a la entrada de menores a los eventos taurinos, y marca una victoria para los ambientalistas que luchan por la erradicación de la tauromaquia. El primero de junio se aprobó en el estado la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, la cual fue presionada y criticada por las asociaciones que conforman el Frente Unido de la Sociedad Civil por los Animales y el Ambiente (FUSCAA), lo cual trajo como beneficio, una apertura desde esta bandera de defensa de los derechos humanos y el interés superior de la niñez, al inicio del fin de las corridas de toros en él estado. Con el acompañamiento de la Fundación Franz Weber, los ecologistas solicitaron al Congreso del Estado, a través de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, la inclusión de un artículo específico que proteja a los menores ante cualquier tipo de violencia, activa o pasiva y tanto física, como emocional, lo cual fue avalado por el pleno del órgano legislativo. Gracias a esto, el artículo 46, señala: Las autoridades estatales y municipales, en el ámbito de sus atribuciones, están obligadas a adoptar las medidas necesarias para prevenir, atender y sancionar los casos en que niñas, niños y adolescentes se vean afectados. Especificando en su fracción VIII que: “Todas las formas de violencia que atenten e impidan su correcto desarrollo integral, promoviendo medios efectivos que impidan su participación activa y pasiva en eventos y espectáculos en los que se promueva toda forma de violencia”. Por su parte, el Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), responsable máximo de examinar el cumplimiento de la Convención de los Derechos del Niño, se ha pronunciado de forma expresa en contra de que las personas menores de edad asistan y participen en eventos taurinos en México. En el marco de su campaña Infancia sin Violencia, la Fundación Franz Weber presentó en junio del 2014, un informe, en el que llama la atención del Comité sobre la existencia de festejos taurinos, donde niñas, niños y adolescentes mexicanos están expuestos a la violencia que supone dicho fenómeno. De igual modo, el informe consigna la existencia de múltiples escuelas taurinas a lo largo del territorio mexicano, en donde los menores de edad son entrenados para participar como toreros en un circuito de espectáculos, tanto públicos, como privados. La Convención sobre los Derechos del Niño es el tratado internacional de derechos humanos más ratificado en el mundo y los derechos de la infancia que contiene, son de obligatorio cumplimiento para el Estado Mexicano. Dicha Convención recoge el derecho de todas las niñas, niños y adolescentes a un nivel de vida adecuado para su desarrollo físico, mental, moral y social, así como el deber del Estado de adoptar las medidas que aseguren dicha protección, cuestión que no se cumple en el ámbito de la tauromaquia, tal y como lo reconoce la recomendación del Comité. A través de sus Observaciones Finales al 4° y 5° Informe Periódico consolidado de México relativos al cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño, el 10 de junio, el Comité ha hecho pública su postura respecto a la participación y asistencia de menores de edad a espectáculos taurinos, al declarar que “está especialmente preocupado por el bienestar físico y mental de los niños que acuden a escuelas taurinas y participan en corridas de toros y otros espectáculos asociados a ella, así como por el bienestar mental y emocional de los espectadores infantiles que están expuestos a la violencia de las corridas de toros”. Al respecto, el Comité señala que México debería “adoptar las medidas necesarias para garantizar la prohibición de la participación infantil en escuelas taurinas y corridas de toros por estar consideradas como una de las peores formas de trabajo infantil, así como tomar las medidas necesarias para protegerlos, en su calidad de espectadores y aumentar la conciencia de la violencia física y mental asociada con la tauromaquia y el impacto que genera en los niños”. Gustavo Lozano, representante de la Fundación Franz Weber en México y quien estuvo presente en el Palacio Wilson durante el desarrollo de la 69º sesión del Comité de los Derechos del Niño, los pasados días 19 y 20 de mayo del 2015, en Ginebra, Suiza, en la que se examinó al Estado Mexicano, ha señalado que “la tauromaquia infantil es un fenómeno que ha sido complicado de identificar como violatorio de los derechos de la infancia porque típicamente se considera que en un festejo taurino la única víctima es el animal. Cuando se piensa en la tauromaquia no se piensa en los niños como víctimas, sin embargo lo son”. Igualmente, ha comentado que “afortunadamente y como una buena señal, la licenciada Laura Vargas Carrillo, directora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y jefa de la delegación mexicana en Ginebra, expresó el compromiso del Estado de dar seguimiento y atender las observaciones que se deriven de la examinación por parte del Comité”. En referencia a las medidas que deberá tomar el gobierno mexicano para el efectivo cumplimiento de la recomendación, Lozano señala que ”en un país tan violentado como el nuestro, debemos empezar a dejar atrás prácticas, como la tauromaquia infantil, pues sin duda contribuyen a normalizar la violencia entre los menores de edad”. En este sentido y dado que las observaciones del Comité de los Derechos del Niño son documentos que de forma periódica se elaboran para ayudar a la adecuada interpretación y aplicación de los derechos de la infancia, las diversas autoridades mexicanas no tienen opciones, pues son ellas las garantes del cumplimiento de la Convención y tendrán que aplicar las medidas que sean necesarias, sin excepción, ni excusa. Hay que resaltar que la aprobación realizada en Campeche se adelanta a esto y fija un precedente de suma importancia, porque si bien es claro que se garantiza el interés superior de la niñez y se gana una batalla en contra del maltrato animal, el artículo 46 habla de violencia en general, por lo que habrá que estar pendientes de diversas formas de violencia que existen, llegando incluso a funciones cinematográficas o incluso teatrales, a lo que se les permitía el acceso con consentimiento de un ciudadano.
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