La población campechana se organizó para manifestarse en contra del crimen de los 43 normalistas de Ayotzinapa y del asesinato del ingeniero agrónomo en Bolonchén de Rejón, prendió veladoras, colocó las fotos de los estudiantes desaparecidos y realizó un mitin improvisado, en protesta por el terrorismo de Estado.
Decenas de campechanos reunidos en el parque principal de la capital del Estado, exigieron también la renuncia de Enrique Peña Nieto y de varios servidores públicos estatales, involucrados en los hechos violentos de Bolonchén de Rejón, municipio de Hopelchén.
Por Ronny Aguilar CAMPECHE, Cam. 9 de noviembre.- La población campechana se organizó para manifestarse en contra del crimen de los 43 normalistas de Ayotzinapa y del asesinato del ingeniero agrónomo en Bolonchén de Rejón, prendió veladoras, colocó las fotos de los estudiantes desaparecidos y realizó un mitin improvisado, en protesta por el terrorismo de Estado. Decenas de campechanos reunidos en el parque principal de la capital del Estado, exigieron también la renuncia de Enrique Peña Nieto y de varios servidores públicos estatales, involucrados en los hechos violentos de Bolonchén de Rejón, municipio de Hopelchén. Mediante redes sociales, surgió una convocatoria anónima a la población campechana, a que acudieran con toda su familia al parque principal, a las ocho de la noche, para pronunciarse en contra del terrorismo de Estado en Iguala, Guerrero, pero se expresaba que se abstuvieran partidos políticos para evitar politizar las luchas sociales. Alrededor de las ocho de la noche, la manifestación no daba inicio, poco a poco, la gente se fue incorporando, hasta hacer un grupo de alrededor de 15 personas, sorpresivamente, algunas personas llevaron veladoras, que se pusieron a los pies de la tarima del parque principal, asimismo, un ciudadanos llevó impresas fotografías de los desaparecidos, las cuales fueron pegadas de igual forma en la tarima. En cartulinas en blanco, en el acto fueron escritas con #YaMeCansé y # FueEl Estado y Peña Renuncia, principalmente. La manifestación inició con un emotivo llamado a la población de parte de la maestra Carmita Duarte, quien hizo que se acercaran los manifestantes, que se encontraban a la espera de la organización, no se supo quién convocó, por lo que todo fue improvisado. La participación no fue común para el Estado de Campeche, no por el número de manifestantes, sino por la forma de hacerlo, ya que se abrió micrófono al público y más de 20 personas expresaron su repudio al actuar de las policías estatales en Bolonchén, además de pedir la renuncia del secretario de Seguridad Pública y Protección a la Comunidad, Jackson Villacís Rosado. El planteamiento más repetitivo, además del repudio a lo ocurrido a los 43 normalistas de Ayotzinapa, fue sin duda la renuncia de Enrique Peña Nieto, lo que evidenció la molestia que han ocasionado sus reformas estructurales. La concentración ciudadana se prolongó hasta cerca de la medianoche, ya que participaron catedráticos de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), un profesor extranjero, quien indicó que lleva 20 años en Campeche y se considera mexicano y campechano, pero dice ya no estar orgulloso de la nacionalidad que eligió, pues Campeche se encuentra enajenado a la situación política del país. Mencionó que la lucha la inició hace muchos años, desde su aula, pero que es hora de dar la cara en las plazas públicas y protestar en contra de lo que se ha venido presentando. Bolonchén necesita el apoyo de Campeche Asimismo, una joven de Hopelchén pidió a los asistentes no abandonar el caso de Bolonchén, sino respaldarlo en las manifestaciones que se pretenden realizar, y afirmó que lo sucedido es un crimen de Estado y como tal debe verse, asimismo, dijo que no dista mucho Ayotzinapa de Bolonchén y no se debe permitir desviar la atención de los crímenes del Estado. Pidió la renuncia del secretario de Seguridad Pública, ante lo que los asistentes respondieron ¡Fuera!, de igual forma, aseveró que así como Ayotzinapa es la semilla del país para la insurgencia social, Bolonchén debe ser semilla en el Estado, la cual el gobierno ya plantó y los cheneros regaron, pero que toca al pueblo campechano hacer que florezca. Una joven campechana embarazada que pasaba y se quedó a la manifestación, hizo uso del micrófono para, con lágrimas, manifestar su temor por el hijo que iba a tener, dejando en claro que no quería que viviera en un México como el que tenemos, y destacó la necesidad de un cambio social y de gobierno para que se pueda dar. Asimismo, una activista en defensa de los animales pidió la unidad de los hermanos campechanos, para evitar la violencia de la policía estatal, y aseguró que los policías se han convertido en delincuentes con licencia, por lo que hizo el llamado a que cuando vean un policía con alguien detenido, la población se baje y grabe con su celular lo que acontece, para evitar el abuso de los agentes estatales. Cabe señalar que también participaron activistas sociales, comunicadores, líderes magisteriales, maestros, lideres juveniles y hasta burócratas, quienes al finalizar, entonaron el himno nacional mexicano, intercambiaron sus números de teléfonos, correos y redes sociales, y se hizo el compromiso y el anuncio de que el próximo sábado, a las ocho de la noche, saldrán nuevamente a el parque principal para manifestarse y evidenciar lo que está sucediendo en el Estado y en el país.
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