DestacadosEcologíaLacandones alertan: Selva de Chiapas desaparecería en 10 años

admin18/08/2016

17chis1 Corrupción, invasiones ilegales, tala clandestina, ganadería descontrolada y tráfico de flora y fauna, problemas a los que se enfrentan. CIUDAD DE MEXICO, D.F. 17 de agosto del 2016.- Pablo Chankín, miembro de la comunidad lacandona y presidente del Santuario de Cocodrilo Tres Lagunas, advirtió que la Selva Lacandona se encuentra en peligro de extinción, debido a la corrupción e invasiones promovidas por las mismas autoridades, así como por la tala clandestina, el saqueo de flora y fauna e incendios forestales. Dijo que es preocupante ver que cada año esta región, patrimonio de los mexicanos y del mundo, es devastada, sin que las instituciones encargadas de proteger el medio ambiente lleven a cabo acciones concretas para detener esta situación. De no actuar inmediatamente, indicó, podría desaparecer en 10 o 20 años. Refirió que en la Reserva de la Biósfera Montes Azules existen tres poblados que se formaron mediante invasiones ilegales, pero si éstas se regularizan, requerirán de apoyos de los gobiernos federal y estatal para que lleguen servicios como educación, de salud, entre otros, lo que implicaría construir más carreteras, y con ello, “habrá más tala de árboles y saqueo de flora y fauna”. Señaló que las invasiones se llevan a cabo como negocio de las autoridades, quienes organizan grupos para irrumpir en diversas zonas protegidas, con el objetivo de cobrar posteriormente una indemnización a los gobiernos federal y estatal por ser desalojados. Una familia indígena tiene entre 10 y 15 hijos y actualmente quieren repartir Montes Azules para los hijos de los comuneros de esa zona. Supuestamente la autoridad está diciendo que hay que repartir 10 hectáreas por hijo, apuntó. Aunado a ello, comentó que existe el contrabando de maderas como caoba y cedro, mientras que las autoridades locales “lo que quieren es, por debajo del agua, hacer negocio y permitir todo el saqueo de flora, fauna y la tala clandestina”. Es por ello, que Pablo Chankín llamó a las instituciones para que apliquen la ley y se realice un trabajo intersecretarial que permita rescatar la riqueza natural que representa la selva, que es patrimonio de todos los mexicanos. Es momento de salvar y defender la Selva Lacandona, por eso estoy aquí, para decirle a las instituciones del gobierno que nos ayude a conservar, que participen en su cuidado, pues de no hacerlo, su desaparición tendrá afectaciones no sólo para Chiapas, sino para todo México y el mundo. Adrián Chankín, integrante del Santuario, dijo que los lacandones han cuidado de la selva desde tiempos ancestrales, por lo que pidió a apoyo a las instituciones para que los pobladores puedan recibir el equipo adecuado para continuar sus tareas de vigilancia y conservación de esta región. “Es una tristeza ver que se permita la tala clandestina, el saqueo de animales y aves, por eso es importante que todas las instituciones se unan y nos apoyen” en la protección de la naturaleza. A su vez, Jaime Chancayún, miembro de la comunidad lacandona, acusó a los ejidatarios de realizar talas ilegales para el negocio de la ganadería y denunció la falta de personal de Profepa para impedir esta situación. Del mismo modo, solicitó apoyo de las autoridades para que los lacandones puedan vigilar y cuidar esta región y enfrentar a los ejidatarios, cazadores y taladores. En su turno, Valeria Towns, representante de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, expresó que los ecosistemas que se preservan en la región de Lacandona son una prioridad para el desarrollo sustentable del país y un tema de seguridad nacional. Indicó que dicha región tiene históricamente una complejidad social que hace sumamente complicada la protección de los recursos naturales. En este sentido, comentó que a lo largo de la historia se han dado asentamientos irregulares en la reserva, de los cuales algunos se han erradicado. La funcionaria informó que se han interpuesto un conjunto de denuncias ante la Procuraduría General de la República y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), donde no solamente se acusa sobre el cambio de uso de suelo, sino también otro tipo de ilícitos vinculados a la cacería y la tala ilegal de maderas. “Hace menos de dos semanas se decomisaron 200 tablones de caoba que estaban siendo robados por guatemaltecos que viven del otro lado del río”, precisó. Recordó que en 2013 se llevó a cabo una acción coordinada entre varias instituciones para detener un connato de invasión en la zona sur de la reserva de Montes Azules y dejó en claro que la Comisión está a favor de que se realicen algunos desalojos en la zona. Dijo que para afrontar este conflicto se deben realizar acciones interinstitucionales y promover la conservación a largo plazo de las áreas protegidas del país. Este asunto es una situación que se debe resolver con la suma de voluntades y se tienen que buscar alternativas para el uso sustentable de los recursos naturales, enfatizó.

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