La Auditoría Superior de la Federación dictamina que “las acciones de prevención, control de la contaminación y restauración del aire, suelo y agua, no garantizan la preservación de la calidad de estos recursos” y no contribuye “a respetar el derecho humano a un medio ambiente sano”.
Por Daniel Sánchez CAMPECHE, Cam. 22 de marzo del 2016.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) falló en prevenir y controlar la contaminación y restaurar el aire, suelo y agua afectados durante el año 2014, dictaminó la Auditoría Superior de la Federación (ASF). “Las acciones de prevención, control de la contaminación y restauración del aire, suelo y agua, no garantizan la preservación de la calidad de esos recursos, a fin de propiciar la sustentabilidad ambiental para contribuir a respetar el derecho humano a un medio ambiente sano”, puntualizó. En opinión de la ASF, “la Semarnat no ha gobernado el problema público, ya que sus acciones de prevención, control, restauración y preservación, en coordinación con el Distrito Federal, los estados y municipios, no han logrado revertir la tendencia de la contaminación ambiental, así como las deficiencias de operación de los sistemas implementados por la secretaría para registrar e integrar información clara, confiable, oportuna y suficiente para identificar los riesgos y formular criterios y políticas ambientales para prevenir la contaminación ambiental y la restauración de la calidad del aire, suelo y agua, que permita la adecuada toma de decisiones y la rendición de cuentas”. Esto, advirtió, “puede poner en riesgo la preservación de los recursos naturales y su sustentabilidad”. El organismo fiscalizador determinó hacer sugerencias a la Cámara de Diputados y precisó que es “para que la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados analice la factibilidad de reglamentar en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos la responsabilidad de los particulares para determinar, como parte de los Programas de Remediación, la valoración económica del pasivo ambiental ocasionado por la contaminación del suelo, y su integración en el Fondo de Responsabilidad Ambiental previsto en la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental, a fin de asegurar la remediación de sitios contaminados, conforme a lo establecido en los artículos 4, párrafo quinto, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 69 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, y 45 de la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental”.
Los resultados de la auditoría de desempeño Entre los resultados de una auditoría de desempeño, en cuanto a la contaminación ambiental, la Auditoría estableció que “en cuanto a la prevención, en materia de aire, a 2014, si bien, la Semarnat implementó una estrategia para que los estados cuenten con un Programa de Gestión para Mejorar la Calidad del Aire, como instrumento de gestión que sirva para prevenir la contaminación del aire y preservar su calidad, careció de sistemas que permitan generar información clara, confiable, oportuna y suficiente para identificar riesgos y formular criterios y estrategias ambientales para prevenir la contaminación atmosférica”. “En materia de suelo, de 2007 a 2014, de las 63 mil 344 empresas generadoras de residuos peligrosos, el 98.8 por ciento (62 mil 605) no contaron con autorización de la Semarnat, mientras que el 1.2 por ciento (739) contó con la autorización correspondiente para el manejo integral de residuos por ser empresas prestadoras de servicios; además, la secretaría no contó con el Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y desconoció el número de organismos públicos descentralizados responsables de los residuos sólidos, lo que ocasionó que las acciones realizadas no estén alienadas a las metas nacional e institucional programadas”, expresó. “Respecto del control, en materia de aire, la Semarnat presentó debilidades en las acciones de promoción y coordinación para promover la corresponsabilidad con el Distrito Federal, los estados y los municipios, ya que 15 estados carecieron de convenios de coordinación para la elaboración de programas de gestión de calidad del aire y el establecimiento de sistemas de monitoreo de calidad del aire y de PROAIRE, lo que no aseguró que el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire (SINAICA) se integre por información que se obtiene de las redes de monitoreo” indicó. Además, agregó, “el 53.3 por ciento (48) de las 90 ciudades que cumplen con al menos un criterio de la NOM-156-SEMARNAT-2012, no contó con una red de monitoreo, por lo que se desconocen los efectos que ocasionan al ambiente y a la salud de las personas y limitan la formulación de las estrategias para el control de la contaminación atmosférica”. “En materia de suelo, la secretaría no cuenta con información sobre la infraestructura e instalaciones para la gestión integral de los residuos sólidos urbanos, lo que limita el manejo integral de éstos en la toma de decisiones basada en criterios de riesgo y en el manejo de los mismos; además, los estados de Baja California Sur, Coahuila, Chiapas, Nayarit, Puebla y Querétaro no firmaron con la secretaría ningún tipo de convenio, lo que evidenció que las acciones de fomento realizadas por la Semarnat fueron insuficientes para establecer mecanismos de coordinación con estos estados para proteger a los recursos naturales y los ecosistemas de los efectos de los residuos sólidos”, asentó. En cuanto a la restauración, manifestó que la Semarnat ha realizado acciones insuficientes para identificar, registrar y categorizar los mil 400 sitios contaminados, al 2014 no dispuso de criterios, metodología, ni de un cronograma para elaborar e integrar el inventario de sitios contaminados, lo que limitó disponer de la totalidad de la información de los sitios contaminados del país y poder determinar si procede su remediación. Asimismo, apuntó, “a nivel nacional, la Semarnat informó que los particulares remediaron el 43.2 por ciento (583) del total de los sitios contaminados que tenía registrados (mil 348 sitios), aunque en materia de remediación del suelo sólo alcanzó el 0.5 por ciento (un millón 859 mil 868.7 metros cuadrados) del total de la superficie registrada por 404 millones 36 mil 359.0 metros cuadrados, lo que evidencia que las acciones de gestión realizadas por la Semarnat para la remediación de sitios contaminados han contribuido de manera marginal en la prevención y mitigación de los riesgos a la salud y al ambiente del entorno donde se ubican los sitios contaminados que han sido remediados”. “Respecto de la preservación, en materia de aire, los resultados de los tres contaminantes atmosféricos monitoreados: Ozono (O3), Monóxido de carbono (CO) y Bióxido de nitrógeno (NO2), no reportaron concentraciones de emisiones superiores a las máximas establecidas en las NOM correspondientes, pero la secretaría no dispuso de información suficiente para evaluar las concentraciones de PM10 y PM2.5, ni fueron monitoreadas las concentraciones de plomo (Pb) debido a que ninguna de las estaciones de monitoreo del SINAICA realiza la medición de emisiones de este contaminante”, añadió. “No obstante que, de acuerdo con la Secretaría de Salud, dicho contaminante puede dañar el sistema nervioso central del ser humano y ocasionar graves daños a la salud, lo que se pone en riesgo que se pueda garantizar el derecho de la población a un ambiente sano para su desarrollo y bienestar”, mencionó. “En materia de suelo, al 2014, la superficie remediada representó el 0.5 por ciento de los metros cuadrados contaminados del país, de los cuales en el 91.8 por ciento (339 millones 463 mil 884.7 metros cuadrados) los particulares no habían iniciado ninguna acción de remediación, por lo que las acciones realizadas por la Semarnat para asegurar la restauración de los sitios contaminados han contribuido de forma limitada a preservar la calidad del suelo y no han logrado incidir en la ejecución de acciones de remediación de sitios contaminados, debido a que no se han orientado a la atención de aquellos sitios que presentan niveles de riesgo alto para la salud de las personas y para el ambiente”, citó. Esto, concluyó, “no aseguró la preservación del suelo, pues el costo por agotamiento y degradación de los recursos naturales, aire, suelo y agua ascendió a 925 mil 84 millones 684 mil 400 pesos, lo que significó el 5.4 por ciento respecto de los 17 billones 31 mil 987 millones de pesos del PIB, porcentaje superior en 0.5 puntos porcentuales respecto de la meta prevista de 4.9 por ciento”.
Antecedentes La ASF recordó que en México, desde 1992, existe una política para la atención de la contaminación ambiental que procura prevenirla y controlarla, así como evitar el deterioro de la calidad ambiental; pero estas acciones no guardan proporción con el aumento de las fuentes de contaminación de competencia federal, ni con el número de sitios contaminados que se han identificado cada año. “El deterioro de los recursos naturales del país se ha ocasionado, principalmente, por el incremento de las actividades industriales sin esquemas de sustentabilidad, lo que ha elevado los niveles de concentración de contaminantes en la atmósfera, superiores a los máximos permisibles, el incremento de la contaminación del agua, la concentración de residuos de alta peligrosidad y el manejo deficiente de los residuos sólidos urbanos. “La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos define la remediación como el conjunto de medidas a las que se someten los sitios contaminados para eliminar o reducir los contaminantes hasta un nivel seguro para la salud y el ambiente o prevenir su dispersión en el ambiente sin modificarlos, en tanto que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente define la restauración como el conjunto de actividades tendientes a la recuperación y restablecimiento de las condiciones que propician la evolución y continuidad de los procesos naturales, por lo tanto la remediación está orientada recuperar y restablecer la calidad del suelo. “De acuerdo con el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2013-2018, en las 67 cuencas atmosféricas prioritarias del país viven 72.2 millones de personas expuestas a mala calidad del aire; además, el número de sitios contaminados se incrementó en 253.6 por ciento, al pasar de 166 en el año 2000 a 587 en el año 2013; asimismo, se estimó que, a 2013, el costo de la degradación ambiental representó el 4.6 por ciento del Producto Interno Bruto: el costo por la degradación del aire fue de 3.3 por ciento, de suelo el 0.8 por ciento y de agua de 0.4 por ciento”.
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