La Auditoría Superior de la Federación revisó la política de deuda del gobierno federal en el 2014 y detectó que de 1 billón 830 mil 363 millones contratados, apenas 251 mil 662 millones fueron para inversión pública y proyectos productivos. El organismo fiscalizador federal encontró también que el 70.9 por ciento restante, 1 billón 298 mil 583 millones fueron para amortizar el saldo acumulado de la deuda pública del gobierno federal y 280 mil 116 millones, para cubrir el costo financiero dela deuda. Por Daniel Sánchez CIUDAD DE MEXICO, D.F. 29 de febrero del 2016.- El priísta Enrique Peña Nieto contrató deuda pública en 2014 por un billón 830 mil 363 millones 397 mil 700 pesos, pero sólo el 13.8 por ciento, unos 251 mil 662 millones 528 mil 400 pesos, estuvo disponible para el financiamiento de programas y proyectos. El 86.2 por ciento restante fue utilizado para amortizar el saldo acumulado y cubrir el costo financiero de la deuda pública nacional. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó en una revisión de la política de deuda del gobierno federal, que la administración peñista, con el adeudo contratado, “contribuyó a mantener la estabilidad macroeconómica del país y permitió atender las necesidades de gasto en la prestación de bienes y servicios a la ciudadanía”. En una auditoría de desempeño a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el organismo fiscalizador detalló que hace dos año, “el gobierno federal realizó la contratación de deuda por un billón 830 mil 363 millones 397 mil 700 pesos, de los cuales el 70.9 por ciento (un billón 298 mil 583 millones 880 mil pesos) se destinó para amortizar el saldo acumulado de la deuda pública del gobierno federal. “El 15.3 por ciento (280 mil 116 millones 988 mil 600 pesos) para cubrir el costo financiero de la deuda, quedando disponible para su uso el 13.8 por ciento (251 mil 662 millones 528 mil 400 pesos) del financiamiento obtenido”, detalló y reveló que la estructura de la deuda pública está conformada en 79.7 por ciento de deuda interna y 20.3 por ciento de deuda externa. En opinión de la ASF, agregó, “la SHCP cumplió con sus atribuciones de programación, contratación, manejo y evaluación de la deuda del gobierno federal, ya que logró controlar el riesgo de insolvencia para cubrir los compromisos adquiridos en la contratación de la deuda pública y mantuvo estable su estructura; atendió las necesidades del gasto en la prestación de bienes y servicios a la ciudadanía, y contribuyó a mantener la estabilidad macroeconómica del país”. Sin embargo, afirmó que no acreditó el proceso de aprobación de los proyectos y programas que requirieron de financiamientos para su realización, ni que dichos proyectos y programas estuvieran aprobados por la SHCP conforme a la capacidad de pago de las entidades del sector público promotoras de los financiamientos; tampoco acreditó el registro del destino de los recursos captados en su forma particular y global asumidos por las entidades del gobierno federal. Ante ello, la ASF propuso promover el fortalecimiento de los mecanismos de control que permitan a la SHCP documentar la aprobación de los proyectos y programas que requieran de financiamientos para su realización; vigilar la suficiencia de la capacidad de pago de las entidades que contraten financiamientos, y contar con el registro del destino de los recursos captados en su forma particular y global, a efecto de fortalecer el manejo de la deuda del gobierno federal. La auditoría de desempeño Precisó que la auditoría de desempeño 14-0-06100-07-0442, con el objetivo de “fiscalizar el cumplimiento de los objetivos y metas de la política de deuda del gobierno federal”, comprendió la evaluación de los resultados de las acciones realizadas por la SHCP en cuanto a la programación, contratación, manejo, evaluación y capacidad de pago de la deuda del gobierno federal durante 2014, tomando en cuenta las prioridades del PND 2013-2018, el PRONAFIDE 2013-2018 y el mandato de la Ley General de Deuda Pública de contratar y manejar la deuda pública del gobierno federal, con el fin de ejercer una política fiscal responsable que fomente el desarrollo económico del país. “Se revisaron los resultados que la SHCP reportó en la Cuenta de la Hacienda Pública Federal 2014 y como referencia se consideró el análisis de la información y documentación de los ejercicios 1995-2013. Se evaluaron los resultados relacionados con la determinación de las necesidades de financiamiento conforme a los programas y proyectos aprobados; las estimaciones del endeudamiento neto para los siguientes cinco ejercicios fiscales; la emisión, colocación y venta de títulos de créditos del Gobierno Federal; los riesgos del portafolio de deuda; la vigilancia sobre la capacidad de endeudamiento y oportunidad de pago del capital e intereses de la deuda del Gobierno Federal; el pago del principal y del servicio de la deuda del gobierno federal; la amortización para el pago de los valores que se redimieron; el registro de las obligaciones financieras constitutivas de la deuda; el monto, características y destino de los recursos captados en su forma particular y global, y la evaluación de la política de deuda del gobierno federal”, agregó. “La auditoría se realizó de conformidad con la normativa aplicable a la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública y se utilizó la metodología establecida en los Lineamientos Técnicos de la Auditoría Especial de Desempeño para asegurar el logro del objetivo y el alcance establecidos. Estos lineamientos son complementarios de la normativa institucional y congruentes con los Principios Fundamentales de la Auditoría de Desempeño, de la INTOSAI. En el desarrollo, se tuvieron limitantes para aplicar algunos de los procedimientos establecidos, debido a que no en todos los casos los datos proporcionados por el ente fiscalizado fueron suficientes, de calidad, confiables y consistentes, lo que limitó en consecuencia la opinión de la Auditoría Superior de la Federación sobre el cumplimiento de objetivos y metas de la política de deuda del gobierno federal”, apuntó. Deuda debe ser solo para proyectos de inversión o actividades productivas Como antecedentes, la ASG citó que en el artículo 73, fracción VIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se establece que el Congreso tiene la facultad para dar las bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda suscribir empréstitos sobre el crédito de la Nación, aprobar esos mismos empréstitos y para reconocer y mandar pagar la deuda nacional. Asimismo, abundó, en el artículo 4, fracción V, de la Ley General de Deuda13/ se establece que corresponde al Ejecutivo Federal, por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, contratar y manejar la deuda pública del gobierno federal y otorgar la garantía del mismo para la realización de operaciones crediticias que se realicen con organismos internacionales de los cuales México sea miembro o con las entidades públicas o privadas nacionales o de países extranjeros, siempre que los créditos estén destinados a la realización de proyectos de inversión o actividades productivas que estén acordes con las políticas de desarrollo económico y social aprobadas por el Ejecutivo y que generen los recursos suficientes para el pago del crédito y tengan las garantías adecuadas. Estableció que “la política de endeudamiento es relevante en el manejo de las finanzas públicas, lo que obliga al Estado a administrar de forma responsable y cautelosa la deuda pública para consolidar la estabilidad macroeconómica, reducir el costo financiero y promover el desarrollo de los mercados financieros. La deuda pública en México ha sido un elemento histórico importante para financiar el gasto gubernamental, justificando su uso para alcanzar un mayor desarrollo económico y, con ello, elevar la calidad de vida de los mexicanos”. Para administrar la deuda pública, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aplica tres clasificaciones: el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), la Deuda del Sector Público, y la Deuda del Gobierno Federal. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público representa el concepto más amplio de la deuda pública, al incluir todos los instrumentos de política pública que pudiera implicar endeudamiento a cargo del Sector Público. Se compone por: el Sector Público Presupuestario; el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB); las Obligaciones derivadas del Programa de Apoyo a Deudores de la Banca; el Fondo Nacional de Infraestructura (carreteras); la Banca de Desarrollo; los Fondos de Fomento (neta de activos o valor de recuperación), y los Pidiregas de la Comisión Federal de Electricidad. La Deuda del Sector Público está integrada por deuda contratada por: el Gobierno Federal, las Entidades de Control Directo (Pemex, CFE), y por la Banca de Desarrollo (Banobras, SHF, Bancomext, Nafin, FND, Bansefi). En tanto, la deuda del gobierno federal se integra por las obligaciones contratadas, y está compuesta por: préstamos bancarios, emisiones de valores gubernamentales, deuda con organismos financieros internacionales, comercio exterior, bonos del ISSSTE (por la implementación de la nueva Ley del ISSSTE), cuentas relacionadas con la seguridad social, y otros. A detalle, la deuda pública nacional Entre los resultados de la auditoría, el organismo fiscalizador mencionó que en 2014, el saldo de la deuda bruta del Sector Público Federal fue de siete billones 222 ml 878 millones 544 mil pesos (mdp) y representó el 40.6 por cienot del Producto Interno Bruto (PIB), en tanto que el saldo de la deuda bruta del gobierno federal ascendió a cinco billones 703 mil 62 millones 197 mil 300, y representó el 79.0 por ciento del saldo de la deuda bruta del Sector Público Federal y el 31.8 por ciento del PIB. Precisó que respecto de la programación de la deuda, la SHCP no acreditó el proceso de aprobación de los proyectos y programas que requirieron de financiamientos para su realización. De igual manera, no acreditó que dichos proyectos y programas estuvieran aprobados por la SHCP conforme a la capacidad de pago de las entidades del sector público promotoras de los financiamientos. “En 2014, el costo financiero antes de intereses compensados fue 290 mil 791 millones 426 mil 700 pesos, siendo que en ese año el monto de los intereses compensados ascendió a 10 mil 674 millones 438 mil 100, por lo que el servicio de la deuda fue de 280 mil 116 millones 988 mil 600 y representó el 52.7 por ciento, de los 531 mil 779 millones 517 mil pesos de endeudamiento neto, por lo que quedó disponible para su uso el 47.3 por ciento (251 mil 662 millones 528 mil 400) del financiamiento neto”, abundó. “En el periodo de 1995 a 2014, el servicio de la deuda decreció en 0.7 por ciento en promedio anual, debido principalmente a que en dicho periodo el costo financiero de la deuda externa del gobierno federal disminuyó 69.9 por ciento, al pasar de 150 mil 884 millones 803 mil 600 pesos en 1995 a 45 mil 417 millones 181 mil 600 en 2014”, añadió. “Por lo que se refiere a la contratación de la deuda del gobierno federal, en 2014, la SHCP emitió y colocó valores e instrumentos para obtener financiamiento por un billón 830 mil 363 millones 397 mil 700 pesos, de los cuales el 90.6 por ciento (un billón 658 mil 867 millones 598 mil) correspondió a deuda interna, y el 9.4 por ciento (171 mil 495 millones 799 mil 700) a deuda externa”, desglosó. “En cuanto al financiamiento con deuda interna, se verificó que el 88.6 por ciento correspondió a la emisión de valores gubernamentales; el 10.8 por ciento, al financiamiento del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR); el 0.6 por ciento a Obligaciones de la Ley del ISSSTE, y el restante a arrendamientos financieros”, mencionó. “En la colocación de valores gubernamentales, en 2014, se realizaron 302 colocaciones para obtener financiamientos por un billón 470 mil 145 millones 386 mil 600 pesos, de los cuales el 46.2 por ciento correspondió a la colocación de Cetes; el 34.8 por ciento, a Bonos a tasa fija; el 13.8 por ciento, a Udibonos, y el 5.2 por ciento a la colocación de bondes”, enlistó. Sobre el financiamiento externo obtenido en 2014, la ASF afirmó que fue por 171 mil 495 millones 799 mil 700 pesos, y se constató que el 85.1 por ciento correspondió a operaciones realizadas en los Mercados Internacionales de Capital; el 12.2 por ciento, a la colocación de deuda con Organismos Financieros Internacionales (OFI), y el 2.7 por ciento, a Créditos Bilaterales en el Exterior. “En ese año, la SHCP realizó nueve colocaciones de bonos en los mercados internacionales de capital por un monto de 145 mil 887 millones 298 mil 900 pesos, en las que no se tuvo un destino específico de la deuda o ejecutor del gasto”, apuntó. Ni vigilancia, ni supervisión de los programas financiados por la deuda La ASF manifestó que la SHCP registró, en 2014, las obligaciones financieras constitutivas de deuda pública del Gobierno Federal en el Sistema de Contabilidad Gubernamental (SCG), así como en las cuentas de registro de la Guía Contabilizadora por un monto de un billón 830 mil 363 millones 397 mil 700 pesos. Sin embargo, no acreditó contar con el registro del destino de los recursos captados en su forma particular y global asumidos por las entidades del gobierno federal. “En cuanto a la vigilancia, la SHCP contó con los reportes de los saldos y movimientos mensuales de la deuda interna y externa en 2014, y se verificó que dichos reportes son generados por el Sistema Estadístico de Deuda (SEDE), así como con los oficios de autorización para los créditos externos; sin embargo, no fue posible identificar las acciones de vigilancia que debe efectuar la SHCP sobre la suficiencia de las entidades para pagar los financiamientos aprobados, ni de la supervisión que debe realizar de manera permanente del desarrollo de los programas de financiamiento aprobados”, aseveró. “En lo que se refiere a la evaluación de la política de deuda del gobierno federal, la SHCP informó que en 2014 las acciones estuvieron orientadas al buen funcionamiento de los mercados locales, al fortalecimiento de la liquidez de los instrumentos del gobierno federal y al fomento del desarrollo del mercado local; además, el 80.6 por ciento de la deuda pública neta total del gobierno federal estuvo denominada en moneda nacional, el plazo promedio de los valores gubernamentales en el mercado interno fue de 7.9 años y el 82 por ciento de estos fueron a tasa fija y largo plazo”, expuso. “En el periodo de 1995 a 2014, el saldo de la deuda del gobierno federal creció 2.8 por ciento en promedio anual, al pasar de tres billones 403 mil 338 millones 643 mil 200 pesos y representar el 29.8 por ciento del PIB en 1995, a cinco billones 703 mil 62 millones 197 mil 300 y representar el 31.8 por ciento del PIB en 2014, en tanto que el costo financiero de la deuda del gobierno federal disminuyó 0.7 por ciento en promedio anual, al pasar de 320 mil 565 millones 383 mil 700 pesos en 1995 a 280 mil 116 millones 988 mil 600 en 2014”, comentó. De continuar con esta tendencia, la ASF estimó que al año 2034, el saldo de la deuda del gobierno federal representaría el 34.1 por ciento (nueve billones 819 mil 993 millones 627 mil 500 pesos) del PIB, mientras que el costo financiero de la deuda del gobierno federal ascendería a 243 mil 40 millones 844 mil 300 pesos. Más información en: https://paginabierta.mx/sitio/fox-calderon-y-pena-hipotecaron-al-pais-en-pleno-auge-petrolero/
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