DestacadosGeneralViolencia física y sexual en “novatada” de Escuela Médico Militar

admin01/02/2016

31sed La CDNH comprueba un caso y emite recomendación al secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, por violación a derechos humanos a la integridad personal de un alumno de nuevo ingreso, entre septiembre del 2012 y junio de 2013. Por Daniel Sánchez CIUDAD DE MEXICO, D.F. 31 de enero del 2016.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), comandada por el general Salvador Cienfuegos Zepeda, recibió una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) por la violación a los derechos humanos a la integridad personal de un alumno de nuevo ingreso en la Escuela Médico Militar, consistente en violencia física y sexual infligida de septiembre de 2012 a junio de 2013, por alumnos de mayor grado. La Comisión Nacional informó inició el expediente de queja CNDH/2/2013/4732/Q, con el que se acreditó la violación a los derechos a la integridad personal, relacionado con la violencia física y sexual contra la víctima. Para la CNDH, la integridad personal del cadete de nuevo ingreso fue vulnerada por los tratos crueles a que fue sometido por cadetes de años superiores, pues no fue respetado y valorado como persona en lo individual y social, y al ser agredido en distintas ocasiones, además de las lesiones corporales, sufrió efectos psicológicos. “La víctima fue vulnerada en una de las esferas más íntimas de las personas que es la sexualidad; se anuló su poder de decisión sobre su cuerpo, ya que mediante amenazas y sin su consentimiento, un cadete de mayor grado y antigüedad lo agredió sexualmente, destacando que en los días que eso ocurrió, se encontraba en estado de sometimiento y vulnerabilidad, al estar en internamiento, alejado de su familia, bajo amenazas y al haber tenido la experiencia de haber sido agredido física y verbalmente por distintos cadetes desde que ingresó a la EMM”, expresó. “Ante el temor de recibir un daño grave, obedecía al agresor contra su voluntad, y en ese plano de sumisión, el agresor tenía la finalidad de intimidar y degradar al cadete de nuevo ingreso, lo que dejó en este graves secuelas psicológicas y afectación emocional”, puntualizó. Detalló que la afectación por tratos crueles, inhumanos y degradantes es resultado del “bullying” o acoso escolar, que se acreditó al reunir los elementos establecidos por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, principalmente porque hubo una acción de hostigamiento que ocurrió de manera reiterada. Por ello, la CNDH se pronunció contra las prácticas de “iniciación” o “novatadas” en centros escolares de todos los niveles, públicos y privados. En razón de lo anterior, solicitó al secretario de la Defensa Nacional girar instrucciones para que se establezca contacto con la víctima y se le brinde atención médica y psicológica; dar una reparación integral del daño que incluya una compensación, apegada a estándares internacionales y lineamientos de la Ley General de Víctimas; colaborar en el trámite y seguimiento de la denuncia de hechos que se consigan en este caso, así como en la presentación y seguimiento de la denuncia que la CNDH formule ante la Procuraduría General de Justicia Militar, por las responsabilidades que se desprendan de la conducta de los cadetes identificados por la víctima como sus agresores. Asimismo, agregó, se debe impartir un curso integral en materia de derechos humanos al personal docente y alumnado de la EMM, tendiente a eliminar la práctica de hostigamiento, intimidación, abuso y lesiones, que son contrarias a lo establecido en el Reglamento de esa escuela; diseñar una campaña preventiva al interior del plantel, respecto de agresiones escolares y mecanismos para identificarlas, así como instruir a las autoridades de la Escuela Médico Militar a actuar de inmediato ante una denuncia de acoso o violencia escolar, además de colaborar con la CNDH en la inscripción de la víctima, la quejosa y demás familiares en el Registro Nacional de Víctimas, para que tengan acceso, en lo conducente, al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral, previsto en la Ley General de Víctimas. El organismo nacional manifestó que el 12 de junio de 2013, recibió escrito de queja en que la madre de un alumno de la Escuela Médico Militar relató que su hijo fue objeto de agresiones físicas y psicológicas por cadetes de segundo y quinto años, quienes lo despertaban entre las 02:00 y 03:00 horas y lo llevaban al baño, donde le pateaban la cabeza, le daban puñetazos y tablazos, además de imponerle tareas abusivas, como limpiarles las botas, planchar uniformes y hacerles de cenar, además de que era obligado a llevar despensa de alimentos y artículos de limpieza. “En su escrito de queja y de aportación, la quejosa agregó que en el mes de noviembre de 2012, se impuso a la víctima como castigo una guardia de nueve horas consecutivas en la sala de banderas, sin que se le permitiera abrigarse, lo que le provocó neumonía e ingresó al Hospital Central Militar; después de escasos diez días de haber salido del nosocomio, se le aplicó un examen de deportes, consistente en correr cinco kilómetros y nadar en la alberca con agua fría, no obstante que manifestó su malestar por los golpes que le daban, se omitió solicitar le fuera practicada una revisión médica a la víctima”, abundó. “La quejosa refirió que el 18 de octubre de 2012, aproximadamente a las 02:30 horas, “alrededor de cinco cadetes le taparon la cabeza y lo golpearon; para tratar de esquivar los golpes se cubrió el rostro con los brazos y después dejaron de golpearlo; le aventaron un tambo lleno de agua estando en su cama, sin que pudiese observar quienes fueron sus agresores ya que había poca visibilidad”, por tal motivo la víctima acudió al servicio médico, donde a la exploración física, se certificó “inflamación a nivel frontoparietotemporal izquierda, sin equimosis, ni hematomas, a nivel del deltoides izquierdo datos de inflamación, sin datos de hematomas o equimosis, con diagnóstico de policontundido”, añadió. “Los días 12, 15 y 16 de junio, así como el 1 de julio, todos de 2013, se recibieron los escritos firmados por la víctima, en los que externó maltratos por parte de sus compañeros cadetes de la Escuela Médico Militar. Finalmente, mediante escrito recibido el 12 de agosto de 2013, V1 señaló que “de marzo a mayo de 2013, AR1, violentaba su persona”, narrando que este último introducía su dedo en el recto de la víctima”, apuntó. En el escrito de 12 de agosto de 2013, la Comisión reveló que la víctima señaló, sin precisar cuántos y qué días, entre los meses de marzo a mayo del año 2013, entre las 12:00 y las 02:00 horas aproximadamente, mientras los demás cadetes dormían, uno de los cadetes lo levantaba de la cama y lo obligaba a ir al baño, bajo la amenaza de que de no hacerlo “incurriría en una desobediencia mayor y más grave sería el castigo”. En el baño, precisó, el cadete mayor “sacaba una bolsa negra de plástico en donde guardaba guantes de látex de cirugía y un tipo de gel “el cual no reconoce si era especial o tenía características especiales”, le ordenaba bajarse los pantalones, su ropa interior e inclinar el tronco, de tal forma que su rostro bajara a nivel de las rodillas; una vez que su rostro estaba frente sus rodillas, tenía que sujetar sus tobillos con las manos”. El cadete “se ponía los guantes de látex y con gel introducía el dedo al recto de la víctima, ocasionándole dolor; esa situación duraba de tres a cuatro minutos, porque se cuidaba de que alguien entrara, de hecho le decía que la consigna era que en caso de que alguien los viera, la víctima tendría que decir que estaban platicando. Una vez que retiraba su dedo, le daba la orden de que se subiera los pantalones y le hacía la seña de que no dijera nada, y salía del área de baños y se acostaba a dormir”. Esta recomendación, que ya fue debidamente notificada a su destinatario, puede ser consultada en: Rec_2016_002

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