Diputados en Halloween ¡Ah, cómo chingan! Por Roger Elías Cornelio Sosa CAMPECHE, Cam. 28 de octubre.- No escarmientan. Definitivamente sacan el cobre a la mínima provocación. Lo más grave del caso es que tienden a empeorar. Algo hay que hacer ¡Y pronto! antes de que empiecen con el aquelarre del presupuesto 2015. ¿Y dónde está el piloto? (III parte). El escenario: la novena sesión del segundo periodo ordinario del segundo año de ejercicio constitucional de la LXI Legislatura del H. Congreso del Estado (Ufhh… ufhh…). El más típico pleito de “viejas placeras”. Ahora no sólo el público grita, apoya y opina, sino hasta algunos compañeros de la prensa. Y como no queriendo la cosa, ya me anda por subirme al ring. Por ello he intitulado esta saga “Para hechos…”, aunque por respeto no pediré la palabra; pero la tomo y la escribo para dar testimonio, más no para ser protagonista. Nuestro papel como comunicadores es otro, no el aplaudir para encomio, ni abuchear como burla. La vez anterior que traté el tema del Congreso (Parte II) fue porque “debatieron” por la consejera embarazada -que no urna- del Organismo Político Local Electoral de Campeche. Pero antes (Parte I) fue por lo del “Xolté” de Morena, una joyita discursiva de Edgar Hernández. Cuando hasta Ana María se “encabronó”. Así que hoy fue día de fiesta. El escarceguense Humberto Cahuich Jesús pidió serenamente a sus colegas mesura, propuesta, educación y respeto en el uso de la honorable tribuna, “porque somos representantes del pueblo, electos democráticamente y… blah… blah… blah”. Todo iba bien hasta que soltó: “Pero no tiene vergüenza López Obrador; que dé la cara por el caso Ayotzinapa”. Pues ora ¿En qué habíamos quedado? La incongruencia entre el aconsejar y no hacer, provocó la reacción del diputado Morena, Manuel Zavala. –¡Son los priístas que andan chingando con eso!-, y reiteró su grito en el desierto: ¡Que renuncie Peña Nieto! Y se soltó el festín. Por el PRI pidieron la palabra “para hechos”, Luis Humberto Castillo, Jesús Quiñones y hasta el joven Manrique. Por la izquierda, habló Ismael Canul, con lenguaje y discurso inusual; raro en él, pero hasta conciliador se mostró. Por el PAN, sólo Javier Ortega, en su papel de vicepresidente, hizo un débil llamado a centrarse en el tema. A todo esto, nervioso y titubeante, Pablo Hernán Sánchez no sentía lo duro, sino lo tupido. Su líder “Garo” Hernández estaba absorto, impávido y ausente. El público de atrás coreaba, silbaba, carcajeaba ruidosamente y daba instrucciones a la mesa directiva. Algún sector de la prensa abucheaba. El carmelita “Fito” Vadillo levantó su tablet para mostrar la foto de AMLO con el alcalde prófugo de Iguala, José Luis Abarca. Alguien le gritó que también muestre donde Peña Nieto abraza al edil guerrerense. Los fotógrafos alzaban la voz pidiendo que se pare, que dé la vuelta y haga suelo. ¡Yeah… yeah… yeah! El Halloween en su clímax. De pronto, todo bajó de tono. Los ánimos se calmaron. El líder se ausentó y la sesión volvió a la normalidad. Se guardó respetuoso silencio. El panalista Mario Tun pidió la palabra y puso orden. Hizo lo que Edgar no quiso o no pudo. Ramón Ochoa presentó nueva propuesta y se dio por concluida la pachanga. Todos a sus casas y se les citó para este jueves. Que habrá pibipollos, dicen…
previous
next



