Greenpeace cuestiona si México logrará cumplir su compromiso de reducción de emisiones de contaminantes, cuando se recorta en un 35% el gasto a la Semarnat para 2017 y no se invierte en transporte público eficiente y de calidad.
CIUDAD DE MEXICO, 7 de noviembre del 2016.- La agrupación ambientalista Greenpeace reveló que 300 millones de niños en el mundo no tienen aire limpio para respirar, según un informe de la Organización de Naciones Unidas por los derechos de los niños y niñas (UNICEF) publicado este 31 de octubre.
“Esta contaminación no sólo afecta el sistema respiratorio de los niños, sino que puede entrar al sistema circulatorio y dañar permanentemente el cerebro de los infantes, como demostró otra investigación hecha en la Ciudad de México, en el que se encontraron finas partículas suspendidas idénticas a las producidas por la combustión de automotores, en el cerebro de habitantes de la Ciudad de México”, expresó la organización, a través de un blog de Areli Carreón.
La UNICEF llamó a los gobiernos de 200 países, que se reunirán del siete al 18 de noviembre en Marruecos, durante la COP22, para acordar los siguientes pasos para la puesta en marcha de los Acuerdos de París para detener el cambio climático, a restringir el uso de combustibles fósiles para lograr el doble beneficio de mejorar la salud y mantener el calentamiento del planeta por abajo de los 2 grados Celsius.
La evidencia sobre la urgente necesidad de disminuir el uso de combustibles fósiles se acumula. Prácticamente estamos desbordados por datos científicos que nos urgen a tomar acciones inmediatas para transformar nuestros modos de movilidad y la forma en la que construimos nuestras ciudades para reducir al máximo las emisiones de gases que nos envenenan y que están causando el acelerado y devastador calentamiento global.
México ha signado y ratificado los Acuerdos de París y se ha comprometido a reducir un 50 por ciento de las emisiones de gases contaminantes sobre sus niveles de 2000. También ha presentado el nuevo Programa SINAICA para monitorear efectivamente la calidad del aire en las zonas metropolitanas de México. Sin embargo, la propuesta de presupuesto de la Secretaría de Medio Ambiente para 2017 se recorta en casi un 35 por ciento con relación al presupuesto de este año.
¿De verdad alguien en el gobierno de México cree que vamos a lograr disminuir la quema de combustibles sin inversión contundente en energía limpia y en movilidad sustentable?
¿De verdad piensan que hacer más y más autopistas de cuota reducirá emisiones, en lugar de invertir en transporte público integrado eficiente y de calidad para que todos podamos llegar seguros, cómodos y rápido a donde vamos, sin contaminar?
¡Basta de simulación y de decisiones sin sustento científico! Llamamos al gobierno de México a actuar con responsabilidad y con base en toda la evidencia científica para hacer lo que tenemos que hacer para reducir efectivamente la emisión de gases contaminantes. No tenemos más tiempo que perder. Actuemos #AntesQueSeaTarde
En vigor, Acuerdo de París
El Acuerdo, adoptado en el marco de la COP 21, en diciembre de 2015, registró uno de los procesos más rápidos de ratificación en la historia reciente de los tratados internacionales.
México contribuyó a la entrada en vigor del Acuerdo, al depositar su instrumento de ratificación el 21 de septiembre, luego de que el tratado fue aprobado por el Senado de la República con 87 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones.
El Centro de Estudios Internacionales “Gilberto Bosques” del Senado de la República analiza el proceso de ratificación seguido por el Acuerdo, desde su firma en abril de este año, y detalla las implicaciones de su entrada en vigor.
Resultado de uno de los procesos de ratificación más rápidos en la historia reciente de los tratados internacionales, el Acuerdo de París sobre Cambio Climático entró en vigor el viernes cuatro de noviembre.
Adoptado al finalizar los trabajos de la XXII Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 21), celebrada en París, Francia, el ambicioso tratado tiene por objetivo mantener el incremento de la temperatura promedio mundial por debajo de los 2°C, con la intención de limitar tal aumento a 1.5°C.
De conformidad con las disposiciones del Acuerdo, para su entrada en vigor se necesitaba la ratificación de por lo menos 55 países que representaran, al menos, el 55 por ciento de las emisiones globales de efecto invernadero (GEI). Abierto para la firma de los Estados el 22 de abril, la comunidad internacional alcanzó superar estos dos umbrales en septiembre y octubre, respectivamente.
México, por su parte, depositó su instrumento de ratificación del Acuerdo el 21 de septiembre –durante el evento especial de alto nivel al que convocó el secretario general de las Naciones Unidas– después de que fue aprobado por el pleno del Senado de la República el día 14 de septiembre, con 87 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones.
De acuerdo con el documento informativo, publicado el tres de noviembre por el Centro de Estudios Internacionales “Gilberto Bosques”, la entrada en vigor del Acuerdo de París conlleva importantes implicaciones respecto a su implementación.
En primer lugar, destaca el inicio de los trabajos de su órgano de gobierno –la Conferencia de las Partes en calidad de Reunión de las Partes del Acuerdo de París (CP/RA) –, cuyo primer período de sesiones se celebrará en el marco de la COP 22, que se llevará a cabo en Marrakech, Marruecos del siete al 18 de noviembre.
Segundo, el Centro señala que las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (INDCs, por sus siglas en inglés) –presentadas anteriormente por las Partes de la Convención Marco– se convertirán en compromisos concretos al convertirse en contribuciones determinadas a nivel nacional (NDCs).
México, cabe resaltar, fue el primer país en desarrollo en presentar sus INDCs en marzo de 2015 y, como consecuencia de la entrada en vigor del Acuerdo de París, las metas incluidas en su plan de acción climática se transformaron a partir del 21 de septiembre en compromisos específicos para el país. De acuerdo con sus NDCs, México se comprometió de manera incondicional a reducir sus emisiones de GEI y de contaminantes climáticos de vida corta en un 25 por ciento para el año 2030.
A partir de la entrada en vigor del Acuerdo deberá garantizarse la movilización de flujos financieros para apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de mitigación de emisiones y adaptación al cambio climático. En el marco de la COP 21, conviene recordar, se llegó a un compromiso para que los países desarrollados destinaran 100 mil millones de dólares a aquellos en desarrollo y se alentó a los primeros a establecer una hoja de ruta para movilizar dicha cantidad para el año 2020.
CNDH llama a autoridades a cumplir Acuerdo de París
Por su parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) manifestó que el Acuerdo de París, adoptado por la comunidad internacional en diciembre de 2015, entró en vigor el pasado cuatro de noviembre, asegurando con ello la implementación de los compromisos adquiridos por los Estados para reducir las emisiones de gases efecto invernadero y adaptarse a los efectos del cambio climático.
El Acuerdo reconoce en su preámbulo que las Partes, al adoptar medidas para hacer frente al cambio climático, deben respetar, promover y tomar en consideración sus respectivas obligaciones con respecto a los derechos humanos, el derecho a la salud, los derechos de los pueblos indígenas, las comunidades locales, los migrantes, los niños, las personas con discapacidad, las personas en situaciones de vulnerabilidad, y el derecho al desarrollo, así como la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la equidad intergeneracional.
Gran parte de la amenaza del cambio climático radica en la afectación del ciclo hidrológico, la intensidad y frecuencia de eventos climatológicos extremos, y las sequías cada vez más graves a medida que aumenta la temperatura global; teniendo repercusiones en la disminución de cuerpos de agua, inundaciones, ampliación en la distribución y abundancia de especies invasoras y plagas, pérdida de fertilidad del suelo, entre otros. Efectos que ponen en riesgo los avances en materia de reducción de la pobreza, seguridad alimentaria, salud, educación, y otras metas de desarrollo humano.
Derivado de lo anterior, el organismo nacional señaló la importancia de la efectiva implementación del Acuerdo de París y su vínculo con el goce y disfrute de diversos derechos humanos, entre ellos, los relacionados con la protección de la vida, la salud, la integridad personal, la alimentación, un medio ambiente sano, la vivienda y el acceso a la información y la participación.
Por ello, la Comisión hizo una llamado a todas las autoridades para que, en el ámbito de sus atribuciones, contribuyan de manera coordinada a atender los compromisos bajo el Acuerdo de París, lo cual a su vez coadyuvará a la consecución de los Objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular el Objetivo 13 relativo a adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.